Descansa, ‘Güero’ Cárdenas
Raúl Cárdenas, icono del futbol nacional, falleció anoche. fue el técnico de la Selección en el Mundial de México 1970; asimismo, dirigió al Cruz Azul y al América
CIUDAD DE MÉXICO.
Raúl Cárdenas de la Vega fue hijo de un general que falleció en la batalla antes que él naciera. Tuvo más títulos desde el banquillo que con los botines puestos y falleció anoche, en Cuernavaca, Morelos, a los 87 años.
La muerte había merodeado a Raúl Cárdenas en dos ocasiones. El técnico que hizo campeón al América y al Cruz Azul estuvo a punto de morir en el Mundial de Chile 1962. En su tercera Copa del Mundo representando a México como jugador se sintió mal en Viña del Mar y un doctor le inyectó penicilina, como no mejoraba, el mismo futbolista decidió aumentar la dosis de medicina.
Un practicante inyectó a Cárdenas una sustancia equivocada y el seleccionado reportó un dolor de estómago, que después lo hizo desvanecerse. Cuando despertó, vomitaba sangre y llamó a Antonio Tota Carbajal, uno de sus amigos, para que lo vigilara, mientras los doctores trabajaban. Regresó a México para ser internando en el Sanatorio Español, en Chile se le dio por muerto y hasta años después los medios corrigieron el error.
La segunda ocasión fue en julio del 2014, en las redes sociales, se esparció un rumor que aseguraba que Raúl Cárdenas había fallecido en una cama del Seguro Social, aunque la familia después salió a desmentir la versión.
Lo cierto era que Raúl Cárdenas se había ausentado de las reuniones de amigos y del club Cruz Azul desde hace tiempo. El entrenador que ganó cinco títulos de liga, una Copa México, dos Campeón de Campeones y tres campeonatos de Concacaf, desde hace años sufría de Alzhéimer y su familia prefería que se quedara en su casa en Cuernavaca, Morelos, para que no se deteriorara más su salud.
Desde 2008, cuando Miguel Ángel Rión y Vinicio Bravo presentaron una biografía del Güero Cárdenas, uno de los entrenadores más ganadores del balompié nacional, no se presentó a la reunión y empezó a alejarse del medio. Raúl Cárdenas, en su etapa como jugador tuvo la suerte de marcar a Pelé, cuando el Santos de Brasil visitó México. El técnico húngaro Árpád Fekete le pidió al Güero marca personal sobre la estrella del equipo brasileño y en conferencia el entrenador dijo que ése fue el error que hizo perdieran el partido.
En su etapa como futbolista ganó dos títulos con el Zacatepec, en la época que al equipo que jugaba en el Estadio Agustín Coruco Díaz era conocido como la Caña Brava.
Inició su carrera en los banquillos a los 37 años, y en el Cruz Azul consiguió once campeonatos con La Máquina Celeste. En sus alineaciones estaban figuras como Miguel Superman Marín, Fernando Bustos, Javier Kalimán Guzmán, Cesáreo Victorino, Héctor Pulido, Octavio Centavo Muciño y Horacio López Salgado.
“Se hizo cargo de la selección mexicana en 1970, ahí fue la primera vez que lo conocí. Me dio la oportunidad de jugar con el equipo nacional y después me tocó convivir con él en el Cruz Azul, en una época que fue inolvidable para los jugadores que estuvimos ahí y para todos los aficionados”, recuerda Horacio López Salgado.
Raúl Güero Cárdenas llegó a ganar hasta cuatro títulos consecutivos con La Máquina y en alguna ocasión su amigo Ignacio Trelles aseguró que era el mejor técnico en la historia de México. Elogio que regresó Cárdenas al decir que el único que debía ser recordado en la historia era Nacho Trelles.
El América, en esa época en manos de Emilio Ázcárraga Milmo, se acercó al Güero Cárdenas. La directiva del Cruz Azul le pidió que no dejara el club, pero el técnico hizo que el dueño de las Águilas le hiciera una promesa.
“Señor, ¿si soy campeón con su equipo, me da un millón de pesos?”, preguntó Cárdenas.
“Sí te lo doy, pero si no eres campeón te corro del equipo”, respondió el Tigre Azcárraga. “Así me hice millonario”, contaría después el Güero, tras ganar un título de liga, un campeonato de Concacaf y una copa intercontinental con las Águilas.
La última aventura de Cárdenas fue con el Puebla. Ya en torneos cortos, a los 70 años, llegó a La Franja en el Verano de 1998 para sacarlos de una mala racha, en ese torneo los llevó hasta el repechaje y al siguiente apenas duraría seis jornadas.
El Güero Cárdenas murió a los 87 años, en Cuernavaca, Morelos, lejos del futbol y de La Máquina Celeste del Cruz Azul, equipo que, dijo, siempre quedaría en su memoria.






