Con polémica arbitral, México está en la final de la Copa Oro
México supera a Panamá con el apoyo del árbitro Mark Geiger, que expulsa a Luis Tejada y se inventa un penal
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de julio.- En un encuentro sonrojante por la actuación del juez Mark Geiger, México avanzó a trompicones a la final, donde enfrentará a los Reggae Boyz, gracias a dos penales –uno de ellos regalado-, que cobró Andrés Guardado para dejar las cartulinas 2-1. Panamá jugó con diez hombres desde el minuto 25 por una expulsión cuestionable sobre Luis Tejada.
Los panameños necesitaron quitarse un par de veces el miedo de dejar desprotegida su trinchera para tomar el control en el marcador. Sucedió en el minuto 56, en un tiro de esquina, cuando Román Torres puso el 1-0 por un sólido testarazo, tras ganarle la espalda al Maza Rodríguez.
Cuando todo pintaba para ser un nuevo ridículo, apareció la mano amiga del arbitraje. En un intento desesperado, en el minuto 88, Carlos Esquivel se metió al área grande y al perder el esférico soltó una patada, en su intento de recuperarlo, que hizo que Román Torres cayera. El panameño, sin tiempo de reaccionar, detuvo el balón con la mano, apenas perceptible, y ahí aprovechó Mark Geiger para marcar el penal.
De inmediato, al sentirse robados, los jugadores dirigidos por Hernán Darío Gómez reclamaron al nazareno e incluso, por un momento, abandonaron la cancha en señal de reclamo, aunque terminaron por regresar, ante el temor de los castigos que se pudieran ganar. Andrés Guardado cobró para mandar al alargue el partido.
Ahí, ya con los rivales disminuidos anímicamente, Miguel Herrera aprovechó para lanzar a su equipo en busca del segundo gol que evitara la ronda de penales y lo encontró en el minuto 106, de nuevo vía Andrés Guardado, desde los once pasos, después de que Javier Orozco fuera derribado. Era la puntilla que necesitaba Panamá.
El equipo canalero llegó a perder la cabeza y cerca estuvo de armarse la gresca en la cancha. Al final, la policía local impidió que la bronca fuera a mayores.
No hay duda, sin ver la repetición, no es penal: Piojo
Al técnico de la selección nacional, Miguel Herrera, le toca cambiar el rol. De pasarse toda la Copa Oro reprochando los arbitrajes, tiene que aceptar que fue beneficiado en semifinales.
No jugamos nada bien. La primera jugada no es penal, lo vimos en el partido, no lo tengo que ver en el video. No tengo la culpa de eso, mi equipo no jugó bien y no merecíamos el partido”.
El hombre que apelaba al Fair Play en Brasil 2014, aseguraba, tras conseguir el pase a la final de la Copa Oro, que los partidos “se tienen que ganar como sea y nadie te perdona nada en el futbol.
No sé porqué quieren que México aplique el Fair Play. No vi que los de Guatemala agarraran el balón y le avisaran al árbitro que era penal. No vi que en el Mundial alguien dijera que no era penal y luego pensara en fallarla. Así es el futbol, no es lo ideal, pero se buscan los triunfos como sea”.
VERSIÓN DE GUARDADO
Andrés Guardado, capitán y cobrador oficial de penales de la Selección Nacional, reconoce que pensó en fallar el penal contra Panamá, “pero al final uno es profesional y se le viene a la cabeza cuando a ti te ha tocado estar del otro lado y los jugadores contrarios no se tocan el corazón, repito, esto es futbol y a veces te da y a veces te quita”.
Pensé en retirarme del futbol: Bolillo
En un instante, Hernán Darío el Bolillo Gómez tuvo la necesidad de ir contra sí mismo. Vivió la encrucijada del querer hacer y el deber hacer. Utilizó la razón para apagar sus deseos de retirarse del Georgia Dome junto con sus muchachos y convencer a la selección de Panamá de continuar en el partido a pesar que el árbitro les había marcado un penal inexistente en el último minuto.
Pensé en retirarme. No lo hice por mi equipo. Mexicanos y panameños, todos los de la cancha, son personas limpias”, dijo el Bolillo Gómez, técnico de Panamá.
El penal, en el último minuto, acabó con el trabajo que había realizado Panamá contra México, a pesar de quedarse con 10.
Nos costó mucho que los muchachos volvieran a la cancha. Ellos no querían regresar a jugar, querían sentar un precedente. Nos tocó trabajar mucho para convencerlos, ellos querían retirarse. Lo reconozco, hasta para uno sería importante y lógico, pero eso no se puede hacer. Tuve que convencerlos, hablarles para que siguieran jugando.
Estoy dirigiendo desde 1987 y jamás me había pasado esto. Tengo un equipo bien trabajado, deseosos de darles una alegría a su país con otra final. Es duro lo que vivimos, por Dios, que hubo un momento que no quise seguir en el futbol, fue algo muy feo lo que nos pasó”.
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