Aficionados de Patriotas, pocos, pero los más felices

Pese a ser superados en número por los seguidores de los Halcones Marinos de Seattle, los fans de Nueva Inglaterra no dormirán esta noche

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Aficionados de Patriotas, pocos, pero los más felices (AP)
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GLENDALE, 1 de enero.- No fueron muchos, pero al final fueron los ganadores. Como dice el dicho: el que ríe al último ríe mejor.

Los aficionados a los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl XLIX fueron inmensamente menores en cantidad a los de los Halcones Marinos de Seattle, pero al tiempo no fueron los más escandalosos, sino los únicos en celebrar.

No solamente ayer en el estadio, sino que desde días previos al partido en las calles de Phoenix, los fanáticos a los Patriotas eran minimizados por los de los Halcones Marinos, quienes se sentían seguros de lograr el bicampeonato.

Sin agachar la cabeza, pero caminando de prisa para evitar la burla de sus rivales, los de los Patriotas sabían que su equipo no los iba a hacer quedar mal, que Tom Brady, Bill Belichick, Rob Gronkowski y compañía llegaban al partido sin los mismos reflectores que sus rivales, pero con las mismas oportunidades de ganar el partido.

Y aunque al inicio del encuentro y durante casi los 60 minutos de juego el grito de “Sea-Hawks, Sea-Hawks” fue el que predominó, las porras a Brady y a los Patriotas fueron las únicas que se escucharon en el estadio, las únicas que se escucharon en el festejo tras ganar 28-24, las únicas que se van a escuchar toda la noche en Arizona, y las únicas que se escucharán hasta septiembre, cuando inicie una temporada más de la NFL.

Mientras que la afición de Seattle se va triste, desilusionada y enojada tal vez, pero al recordar que se trata de uno de los equipos más jóvenes de la NFL, que tienen dos Super Bowls en fila, la ilusión es grande con el futuro inmediato.

fdr