Óscar Mendiola, el único en colgarse el oro en un Mundial de Taekwondo

El único campeón varonil de taekwondo que ha tenido México fue en 1979, cuando el país ganó siete medallas con ocho participantes

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CIUDAD DE MÉXICO, 9 de julio.- La única vez que México ha ganado un oro varonil en el Mundial de Taekwondo fue el 28 de octubre de 1979, en una Alemania dividida por la Guerra Fría y con una selección de ocho taekowndoínes que provenían de una sola escuela. El artifice de la historia se llama Óscar Mendiola.

Era el último día de competencias de aquella cuarta edición del Campeonato Mundial. Era la primera vez que se competía en diez categorías, todas varoniles. Eran dos más que en las ediciones previas.

Mendiola estaba inscrito en la de -68kg y no era favorito. “En esa selección estaban competidores de muy buen nivel, Reynaldo Salazar, Jaime de Pablos, entre muchos. La selección tenía armonía, convivía muy bien con los entrenadores y con nosotros mismos”, evoca el campeón mundial, en clara referencia a lo que hoy le falta a la selección mexicana que participará en el Mundial de Puebla: unidad.

“En el último día nos tocó competir a Jaime de Pablos y a mí. Ambos eramos de la escuela de Satélite, entrenados por el profesor (José Luis) Olivares. Fuimos avanzando hasta la final”, relata Mendiola, hoy entrenador en la Universidad Iberoamericana.

Entre cada combate, De Pablos y Mendiola charlaban de sus rivales, de cómo ganaron y cómo sería el siguiente. Así llegaron a la disputa por el oro.

“A él le tocó un coreano muy delgado, muy alto; pero Jaime se esforzó y quedó con la plata. Ya era su tercera medalla, algo que sólo ha logrado Iridia Salazar”, recuerda. “A mí me tocó con el británico Lindsay Lawrence. Él es muy alto, tuve que hacer combate en corto para desarrollarme mejor, así hice mis puntos.

Fue un regalo de la vida, un regalo a la dedicación a esto que tanto me gusta. Se abrieron las puertas del cielo, estabamos preparados todos y entramos como equipo.”

Entonces vino el festejo. “En aquel Mundial no había computadoras, no había pantallas, no se sabía quién iba ganando. era platicar con tu coach y decir ganaste o perdiste el round. Al final el juez central decidía, ahí sabías realmente si ganabas o perdías. En ese momento me levantan la mano, todo el equipo mexicano entró al área, fue un momento muy importante. Fue un regalo del taekwondo”, afirma.

La medalla de Mendiola, entonces de 19 años, fue la última de una semana exitosa para el taekwondo mexicano, que sumó en Stuttgart un oro, cuatro platas y dos bronces.

“Ganamos siete competidores, fue un resultado histórico. Hasta el momento no ha habido otro Mundial en que se pueda tener el segundo lugar del medallero”, presume.

Ningún varón mexicano ha vuelto a llegar al oro mundial, y sólo dos mujeres (Edna Díaz, en 2005, y María Espinoza, en 2007, lo han logrado).

Desde entonces varios han estado cerca; gente como César Rodríguez, Ignacio Blanco, Gustavo Sanciprián, Enrique Torroella, Víctor Estrada, Roberto Estrada, Guillermo Pérez y el propio Mendiola han disputado finales mundiales; pero han sido derrotados.

“Es posible que tengas una lesión, hay muchas variables y tienes que estar abierto a esto”, opina Mendiola. “En el siguiente Mundial llegué a otra final con un coreano (Park Cheon-Jae), me sentía muy bien; pero tenía el pie fracturado, aún así competí en la final dando mi mejor esfuerzo, pero no se pudo”, admite.

A partir del 15 julio, en el Mundial de Puebla, ocho mexicanos saldrán a tratar de romper ese fantasma por ir más allá de la medalla de plata. “Hay que estar concentrados, cuidar la alimentación, dormir bien, no dejar nada al aire”, es la recomendación del único campeón mexicano.

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