Dinorah Fernández es la voz amable del Metro
Quien recorría pasillos atendiendo usuarios es escuchada por cinco millones de pasajeros y una de las cuatro mil 906 mujeres que trabajan en este transporte
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de marzo.- Cada día la voz de Dinorah Fernández se escucha en los pasillos y andenes de las 195 estaciones que conforman el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.
En la Línea 12, los más de 450 mil usuarios que viajan entre Tláhuac y Mixcoac la escuchan cada vez que alguno de los trenes se aproxima a una de las 20 estaciones que conforman su recorrido.
Ella es la encargada de darle voz al sistema de transporte más importante del país y en el que se mueven todos los días alrededor de cinco millones de personas.
Desde 2010, Dinorah es la encargada de imprimirle personalidad a los mensajes que se transmiten a través de la red sonora del Metro, mediante el sistema AudioMetro, que llega a toda la red subterránea.
“Viajar en Metro implica una responsabilidad muy grande, no sólo se trata de ser irresponsable y rebasar la línea amarrilla o correr en los andenes. Por eso mandamos los mensajes y vemos una reacción en algunas personas”, destacó la trabajadora del Metro.
La locutora forma parte de las cuatro mil 906 mujeres que trabajan en el STC y que se enorgullecen de contribuir cada día para que ese medio de transporte sea más seguro y eficiente para la movilidad de la ciudad.
“Llegamos a cinco millones de mentes diferentes. Eso lo hace muy difícil, pero con el trabajo en equipo lo logramos. Lo que yo hago es ponerle la sensibilidad que adquirí en el trabajo con los usuarios”, consideró.
Desde que Dinorah fue contratada como la voz institucional del STC ha grabado alrededor de dos mil contenidos, entre spots y piezas audiovisuales para las cuales ha invertido aproximadamente cuatro mil horas en cabina.
“Hay mensajes internos que son preventivos y son mensajes directamente a los usuarios para que permitan salir antes de entrar, no sentarse en el piso de los vagones, equidad, abuso sexual y los programas del Metro, es lo que se transmite”, detalló.
La locutora oficial del STC no siempre tuvo la responsabilidad de ofrecer información y orientación a los usuarios detrás de un micrófono en la cabina de transmisión ubicada en la calle de Delicias, en la colonia Centro.
Su labor como trabajadora del Metro comenzó hace 13 años en los pasillos, andenes y escaleras que ahora recorre su voz, pero desde la trinchera de la atención cara a cara con el usuario.
“Ingresé a la Gerencia de Seguridad Institucional y ahí aprendí muchísimo de los usuarios. Definitivamente la sensibilidad me enseñó a estar en la línea en donde aprendí a salvaguardar la integridad de los usuarios.
“Me tocó enseñar a usar adecuadamente las escaleras, atender desmayos y hasta partos como parte de un trato muy directo con el usuario”, dijo en entrevista.
El contacto directo con los usuarios le permitió a Dinorah prepararse para que los mensajes que ahora transmite a través de la red sonora del Metro informen al usuario y lo sensibilicen.
“Busco ponerle sensibilidad al mensaje, porque ya traté con los usuarios y sé que no es fácil, pero es una responsabilidad muy grande. No puedes ser tan drástica al dar los mensajes sino que tienes que ser amable y cariñosa con los usuarios”, dijo.
Dinorah agregó que la saturación de los espacios en pasillos, andenes o trenes del STC motivó a repensar la identidad de la voz del Metro y sensibilizarla para que los usuarios recibieran efectivamente los mensajes.
“Antes la voz la hacía un hombre, pero se decidió que se necesitaba la voz de una mujer, porque es más amable y por eso decidieron darle la vuelta y darme la oportunidad”, dijo.
Aunque Dinorah cumple tres años trabajando fuera de los andenes considera que las transformaciones del Metro son visibles, en cuanto al desarrollo del sistema y también en la forma en cómo se conducen los usuarios.
Comentó que su trabajo, junto con el de cientos de taquilleras y otras mujeres en áreas administrativas, de material rodante e incluso en talleres ha contribuido a romper con paradigmas de género.
“Teníamos esa idea de que los conductores sólo pueden ser hombre y en taquillas, mujeres. Pero no se trata de una cuestión de género sino de capacidades y me encanta que haya mujeres, porque ofrece más opciones”, concluyó Dinorah.
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