Algunas historias de gays

¿Cuántas parejas homosexuales o heterosexuales conocen que hayan logrado hacer una vida completa juntos? Una de más de 70 años de amor.

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

Cecilia Álvarez-Correa, ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, habló por primera vez sobre su relación de pareja. El nombre de su novia, sí, novia, es Gina Parody y es también ministra, ella de Educación. Por supuesto que la noticia dio la vuelta al mundo. No es fácil para nadie aceptar su preferencia sexual, menos cuando aún hay tantísimos prejuicios a pesar de que se ha avanzado mucho en varias partes del mundo respecto a la tolerancia y el respeto. Álvarez-Correa y Parody son además funcionarias públicas, lo que habrán tenido que pasar para llegar a cargos de ese nivel, en el entendido de lo complicado que es aún para las mujeres sobresalir en la política, los negocios... y un largo etcétera. Basta revisar el tema de la equidad de género. Por eso es que la declaración de la ministra colombiana se aplaude.

Un poco más cerca, en Estados Unidos, Vivian Boyack y Alice Dubes se casaron después de 72 años de noviazgo. Ellas, de 91 y 90 años, respectivamente, han vivido juntas desde 1947. La fotografía de la ceremonia en la que contrajeron matrimonio es por demás conmovedora. ¿Cuántas parejas homosexuales o heterosexuales conocen que hayan logrado hacer una vida completa juntos? Una vida de más de 70 años de amor y cuidados. “Algo que debió suceder hace mucho tiempo...”, declararon. Cuánto tuvieron que esperar para ver ese amor respetado y anotado como una institución familiar. Vaya cambio generacional el que por fortuna pudieron atestiguar y del que formaron parte. Y en realidad es algo que esperamos siga ocurriendo más frecuentemente.

En el mismo orden de ideas, hace unos días en Coahuila se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Junto con el Distrito Federal y Quintana Roo, se convierte en el tercer estado en aprobar tal figura jurídica. En otros estados del país se tienen aprobadas otras figuras, que si bien son pasos hacia adelante para el reconocimiento de estas uniones, aún no han cerrado el tema y todavía dejan pendientes al respecto.

Y es que incluso hay estados que están a años luz. Aún hay territorios en el país que parecieran estar condenados a que los derechos de sus ciudadanos estén a revisiones totalmente subjetivas y personales, justo como no tiene que ser el servicio público. Teresa Álvarez del Castillo, esposa del gobernador de Durango, declaró que la homosexualidad es un “problema genético”. Y aunque ella no es especialista en biología, genética o sexualidad, agregó que “por eso la naturaleza es sabia (...) tenemos que tener cuidado, si no te cuidas, si no te proteges, te vas a enfermar y te enfermas de sida...”. Habrá que informarle a la primera dama de aquel estado que el VIH es una enfermedad que puede adquirir cualquier ser humano, no importa su preferencia sexual.

Qué grave resultan estas declaraciones viniendo de quien dirige el DIF estatal. ¿Cuáles serán sus políticas de asistencia?

Vaya contraste. Entre la valentía de quienes viven en el siglo XXI y las declaraciones de otros personajes que nos explican el porqué nos hemos tardado en llegar a él.

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