¡Que se acaba el mundo!

Lo que no me gustó es que en un video unos niños fueron a agradecer a los diputados porque hicieron leyes, porque reformaron la enseñanza, dieron agua y salud, etcétera, ¿agradecerles porque hacen su trabajo?, ¡si para eso les pagamos!

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Rafael Álvarez Cordero 13/02/2014 01:43
¡Que se acaba el mundo!

Abuelito, ¿es cierto que si se mueren los diputados se acaba el mundo?

-¿Por qué lo dices?, eso no es cierto.

-Pues porque oí que los diputados son “los que hacen que el sol se levante”, y si ellos se mueren, pues el sol también y se acabará el mundo.

-Eso no es cierto, ya también lo oí, y es una más de las lamentables campañas con que los diputados nos quieren hacer creer que trabajan, ¡ni Tezcatlipoca, el señor de los cielos en el mundo precortesiano, presumiría tanto!

-Sí, abito, y además dicen que son el verde, el blanco y el rojo, ¿tú crees?

-Eso es cierto en parte, porque muchos de ellos son verdes, muy verdes, no saben ni escribir y están ahí de milagro, otros son blancos porque no asisten y nunca participan, y hay algunos rojos, rojos de vergüenza por ver los dislates y los escándalos que hacen sus compañeros de bancada.

-Lo que no me gustó es que en un video unos niños fueron a agradecer a los diputados porque hicieron leyes, porque reformaron la enseñanza, dieron agua y salud, etcétera, ¿agradecerles porque hacen su trabajo?, ¡si para eso les pagamos!

-Tienes razón, hijo, y sus salarios son cientos de veces más altos que los de millones de mexicanos, deberían trabajar siempre, no sólo dos días a la semana en los dos periodos legislativos de tres meses, ¡y además muchos de ellos ni siquiera asisten!

-Además, abue, me han dicho que no hay que verlos porque muchos de ellos, hombres y mujeres, son malhablados, dicen leperadas en la tribuna y hasta le mientan a su mamá a sus compañeros, y otros se pasan jugando con sus teléfonos o sus iPads.

-Y qué me dices de los que arman jolgorio en los recintos parlamentarios para su cumpleaños o para agasajar a sus esposas, y los que, ahora se sabe, piden dinero para otorgar fondos a quienes los necesitan, todo el mundo habla de los moches, pero nadie hace nada, es una conspiración del silencio porque todos tienen cola que les pisen.

-Pero el ejemplo cunde, ahora está de moda que los gobernadores y delegados se hagan propaganda en toda la ciudad y en los diarios, en los camiones, en todos lados; ¿cuánto cuesta cada espectacular?, ¿cuánto pintar un autobús con la efigie de un gobernador que ni nos va ni nos viene?

-Lo peor de todo, querido nieto, es que esos funcionarios se lo creen, creen que con esos mensajes van a cambiar la opinión que de ellos tiene la mayoría de los mexicanos; no nos engañemos, si desde siempre los legisladores y otros funcionarios han tenido mala fama, ahora es más notorio porque las redes sociales evidencian su memez y su falta de ética parlamentaria. 

-O sea, abue, que no se va a acabar el mundo, y desafortunadamente tampoco se van a acabar los diputados.

                *Médico y escritor

                raalvare2009@hotmail.com

                www.bienydebuenas.com.mx

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