Reforma Energética, un nuevo comienzo

Los resultados a esperar son varios y el tiempo para que se generen depende de la capacidaddel gobierno para implementarla y ejecutarla

Por Jorge Luis Lavalle Maury*

La Reforma Energética marca el inicio de una nueva etapa en México, no se trata de una frase trillada o de un lugar común, nuestro sistema energético no había sido tocado en más de siete décadas; mientras el mercado energético mundial cambió, nosotros permanecimos iguales.

El bloquear esta reforma evitó que maximizáramos los beneficios de nuestra riqueza energética; el mapa de nuestro tesoro estaba oculto. En Acción Nacional buscamos esta reforma por años, pero las demás fuerzas políticas no lo permitieron, por intereses diferentes a los que a México convienen.

En el Legislativo creamos este modelo energético, dotando las herramientas necesarias para que lo que está plasmado en papel se traduzca en una mejora real y palpable en la vida de los mexicanos.

Mienten quienes insisten en decir que no se discutió, ya que ha sido el debate y análisis más largo en la historia del Congreso: más de 200 horas en Comisiones y pleno, con casi mil quinientas intervenciones de legisladores de todos los partidos.

No es una reforma de ocurrencias o hecha al vapor, los legisladores de Acción Nacional apostamos a una con visión de largo plazo y que se adaptara a las necesidades actuales y futuras.

Los resultados de esta reforma, que debemos esperar todos los mexicanos, son varios y el tiempo para que se generen depende de la capacidad del gobierno no sólo para implementarla, sino para ejecutarla de manera exitosa. Ahora la labor del Legislativo es la de vigilar y exigir rendición de cuentas en torno al sistema energético.

Este modelo no fue hecho para satisfacer ningún interés particular, sino buscando un mejor futuro para todos. Quienes insisten en desinformar y argumentar medias verdades en torno a la reforma sólo lo hacen buscando su máxima renta electoral, aun sabiendo que de no haber sido aprobada, sólo iba en perjuicio de nuestro país.

La realidad es que la reforma sienta las bases para tener energías más limpias y más baratas, asegura que Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE) sigan siendo de todos los mexicanos, pero funcionando de una forma más eficiente, las inversiones que se lograrán generarán empleos bien pagados, pero, sobre todo, garantiza que los mexicanos del futuro tengan acceso a hidrocarburos o fuentes generadoras para satisfacer sus necesidades energéticas.

Dimos la vuelta de timón más importante que cualquier otra reforma que a la Constitución de 1917 se haya dado, el camino seguirá siendo complicado, seguirá teniendo obstáculos, pero con la certeza absoluta de que es el camino correcto.

*Senador por Campeche

@JLavalleMaury

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