¿A qué sabe el pan de huevo?
Marcelo se burla de la autoridad electoral al ocupar el mismo espacio para el cual fue descalificado por andar jugándole al vivo .
Marcelo Ebrard pudo haberse sacado la lotería; ahora, se conforma con un reintegro. Hace tres años, quiso ser Presidente de la República; no llegó a candidato —pero sí candidote—; quiso dirigir al PRD y, como las macetas, no pasó del corredor; intentó ser diputado plurinominal —bajo el paraguas de Movimiento Ciudadano— y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le azotó la puerta en las narices. Entonces, Marcelo decidió meterse por la ventana, brincándose todas las trancas.
—¿A qué sabe el pan de huevo?
Marcelo se burla de la autoridad electoral al ocupar el mismo espacio para el cual fue descalificado por andar jugándole al vivo con dos cachuchas. Ahora se juega la última carta: usa a su cómplice más fiel —René Cervera— como prestanombres para hacerlo a un lado a la mera hora, y él apoltronarse cómodamente en una curul… y taparse con la cobija del fuero, no vaya siendo que el tormentón de la Línea 12 del Metro le provoque pulmonía.
Pero… al utilizar la estrategia Juanita —inventada por López Obrador— para brincarse la ley electoral, en realidad se exhibe.
El Instituto Nacional Electoral —erigido en Poncio Pilato— se lava las manos y lo deja pasar; consejeros, Ebrard y la dirigencia de Movimiento Ciudadano saben que esta victoria sólo es ilusión. El caso podría volver a rebotar en el TEPJF.
Por eso, el exmejor alcalde del mundo mundial viaja en busca de instancias internacionales que obliguen a la autoridad mexicana a garantizar sus derechos políticos, socavados por la gran confabulación en la que han participado Los Chuchos, priistas, verdes, Miguel Ángel Mancera… y hasta el Presidente de la República.
Marcelo Ebrard se defiende en los medios y en los tribunales; trata de convencer a la opinión pública de la persecución en su contra. Sin embargo, la causa de Ebrard no es popular… y muy pocos se arriesgarán, realmente, a respaldarlo.
EL MONJE LOCO: Cuestión de chones. El hijo de la candidata panista Luisa María Cocoa Calderón escribió en su perfil de Facebook: “Las niñas del PRI son guapas. Pero se verían mejor sin Chon”, en alusión al contendiente de su madre, el priista José Ascención Orihuela Bárcenas. Minutos después de que el mensaje fuera retomado por varios medios de comunicación, la publicación fue “borrada”; el joven heredero de Cocoa no es el único en eso de los chones. El senador priista Teófilo Torres propuso a Chon otra “picosa” ideota: “Michoacán es mejor con Chon que sin Chon”; a la cual el aludido agregó: “Las mujeres michoacanas están más seguras con Chon”. ¡Órale!
Twitter: @JoseCardenas1
