Sale Caro, carísimo
Como pieza de dominó, uno a uno han ido cayendo los obstáculos para recapturar a Rafael Caro Quintero cuya vida reciente camina por los mismos senderos novelescos de sus años anteriores. Nunca un delincuente de tal calibre había sido pieza tan valiosa en la desigual ...
Como pieza de dominó, uno a uno han ido cayendo los obstáculos para recapturar a Rafael Caro Quintero cuya vida reciente camina por los mismos senderos novelescos de sus años anteriores.
Nunca un delincuente de tal calibre había sido pieza tan valiosa en la desigual relación binacional México-Estados Unidos.
Caro es muy caro para quienes lo ubican en la narco-historia como el más pesado… haga de cuenta que vendría siendo papá de El Chapo; de ese tamaño.
El último capítulo de esta crónica negra comenzó a escribirse en agosto pasado, cuando un tribunal mexicano anuló la sentencia por 40 años, de los cuales ya había pagado Caro —en ambos sentidos— los primeros 28. Le abrieron el zaguán de Puerta Grande —debí escribir Puente Grande—, y lo dejaron ir… con un amparo bajo el brazo.
Los gringos pegaron el grito en el cielo y repitieron el procedimiento habitual: presionaron al gobierno mexicano; demandaron la presencia del procurador Jesús Murillo Karam y a la subprocuradora de Asuntos Internacionales, Mariana Benítez, en Washington, donde ambos padecieron, en carne propia, el arte de la piggy hand, o sea, la manita de puerco.
Si bien la PGR ya se había inconformado por la anulación de la condena, no se había preocupado de la urticaria que les provocó la noticia a los güeros del otro bando.
Después reventó la burbuja informativa en la cadena FOX News, seguida en México por otros medios, con la explosiva noticia de la liberación de quién había matado a Enrique Kiki Camarena —hace 28 años— por cuyo asesinato Caro fue declarado —por EU— como un peligro para la humanidad… cuando en realidad a Camarena lo habían matado ellos mismos, como saldo de un pleitazo entre la CIA y la DEA. Estos datos son públicos y están disponibles en todas partes… todo es cuestión de saber googlear.
Pero el imperio cuando muerde no suelta. La semana pasada vino el acoso contra las empresas de familiares; el martes, el anuncio de una recompensa de cinco millones de dólares por su recaptura, —anunciada por el Departamento de Estado—, y el miércoles, la Suprema Corte revocó el amparo que le concedió la libertad, derivada de errores procesales. ¿Por cierto, la acción del máximo Tribunal fue otra aportación generosa a la política del buen vecino? Sólo es pregunta.
El caso es que en estas condiciones pocos confían en la posible recaptura de Caro, vivo. Las revelaciones de otros agentes, el complot de la CIA, el papel del tema Irán-Contras —y todos los demás componentes del caso— no permiten vislumbrar otro desenlace que el asesinato del apestado prófugo.
Ya veremos.
Purgatorio: En tan caro mugrerío brilla una joya. El ministro José Ramón Cossío Díaz fue el único en negarse a obedecer la línea dictada desde de Washington; votó a favor de la vigencia del amparo revocado. Cossío Díaz, como El Llanero Solitario, sostuvo que la interpretación del tribunal colegiado fue la correcta; sin embargo, ni uno de los otros cuatro ministros estuvo de acuerdo con el kimozabi Cossío. Mientras, Caro ya aparece en la lista de los más buscados; la jugosa recompensa es carnada suculento para los delatores… y la interminable presión en contra del gobierno mexicano, otra amarga pesadilla. Ya se sabe, ya se supo.
@JoseCardenas1
josecardenas.com.mx
