Anatomía de un instante

El Pacto por México ha sido secuestrado por la mezquindad de los tristes políticos de nuestro país.

Francisco Zea

Francisco Zea

Línea estratégica

Sin duda, Anatomía de un  instante, de Javier Cercas, es uno de los mejores libros que he leído. Es el análisis profundo de los minutos que duró la incursión del Teniente Coronel Tejero en el Congreso de los Diputados de España, en la sesión en que tomaba posesión de la Presidencia Calvo Sotelo, sustituyendo a Adolfo Suárez. La descripción que hace Cercas del momento de la incursión, los balazos que se sucedieron y el comportamiento de los que ahí estuvieron, es una de las narraciones más vibrantes que he tenido la oportunidad de leer. Suárez, Calvo Sotelo, Carrillo, Felipe González y Tejero conforman el reparto principal de esta trama. Pero más que su comportamiento durante las horas que duró la asonada de Tejero, ellos fueron protagonistas principales de los pactos de la Moncloa. Dos pactos que transformaron la realidad política  y económica de España en 1977. Lejos del contenido de estos pactos, lo que les dio vida, fue la altura de los firmantes.

Toda esta descripción la traigo a cuento por el Pacto por México. Este pobre ejercicio político que ha sido secuestrado por la mezquindad de los tristes políticos de nuestro país. Este acuerdo fue pensado para aprobar las reformas educativa, fiscal, política y energética.

La semana pasada atestiguamos la pataleta perredista para salirse del Pacto, argumentando negociaciones en las que ellos no participaron. Es importante decir que da exactamente lo mismo. Perdón para todos aquellos pactofílicos, pero este acuerdo no es más que pura demagogia. Las reformas alcanzadas hasta hoy fueron las posibles y no las necesarias. No creo ser duro, pero no son más que cosméticas. Este país necesita una sacudida desde el fondo, y no matices en las leyes. Y éstas nunca se van a alcanzar mientras que los firmantes del Pacto no tengan la altura necesaria. Sin ofender, la transformación profunda de un país necesita de grandes hombres y aquí hoy en día no tenemos más que personajillos que no trascenderán más allá de sus propios apetitos. Yo le doy las condolencias a todos aquellos que consideraban al Pacto como solución; hoy está enterrado junto con los mediocres que lo ahogaron. Algunos líderes de la izquierda lo quieren ver muerto. Sin embargo, hay otros que aunque en un principio se sintieron agraviados por los mecanismos del acuerdo, se volvieron sus férreos defensores, reconociendo que ha traído avances, los más importantes en los últimos 15 años, como Manlio Fabio Beltrones.

En otros temas, es evidente que lejos de los amagos y salidas de la izquierda del Pacto por México, la reforma energética, está sobrediagnosticada y estudiada. Dice el líder del PRI en San Lázaro, Manlio Fabio Beltrones, que lo único que falta es que sea aprobada. No hay más que discutir a la luz de que el PRI y el PAN coinciden y el PRD tiene una postura inamovible. Para el efecto, habrá nueve sesiones en donde se discutirá en comisiones para que antes del 15 de diciembre sea presentada al pleno. Se especula que en un periodo extraordinario para aprobar la reforma. Beltrones ha dicho que esta reforma es necesaria para darle a México mejores instrumentos para su crecimiento económico y que esto se transforme en justicia social.

En el estribo. La realidad tiene la cochina costumbre de caerle encima a los que no la respetan. Es el caso de la “hermanita” del  ex presidente Calderón. Cocoa, encaminadora de almas templarias, acusadora profesional, ha sido señalada por La Tuta. A un delincuente no le creo nada. Pero los videos del diputado son reales, y, sobre todo, la Casa de Cambio mencionada también es real. A La Tuta no le creo, pero a Cocoa, menos. La sociedad también espera respuestas.

Temas: