Clima extremo: ¿azar o deshielo del Ártico?

Esa zona se ha calentado dos veces más rápido que el resto del Hemisferio.

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Foro Internacional Anáhuac 16/01/2014 00:00
Clima extremo: ¿azar o deshielo del Ártico?

Juan Arellanes*

La costa atlántica de Europa fue golpeada por olas gigantescas, producidas por la misma tormenta que congeló las Cataratas del Niágara y bajó a 0°C el termómetro en Orlando (sí, Florida) y a -30°C en Minnesota. Los diarios estuvieron llenos de noticias acerca de la nevada histórica en EU, pero se habló poco de que en Alaska y Moscú había temperaturas por encima de los 0° y de que en Escandinavia parece que fuese primavera: en Finlandia muchos osos dejaron de hibernar, llegaron aves anticipadamente a Suecia y en Noruega florecieron muchas plantas. ¿Se sabe qué está pasando?

No hay duda de que el vórtice polar (el ciclón estacionado en invierno sobre el Ártico, que eventualmente “se rompe” dejando escapar oleadas de aire gélido) ha tenido un comportamiento atípico. La corriente de chorro polar que, siempre con oscilaciones, circula por debajo del círculo polar, está teniendo un comportamiento errático, lo que ha permitido el ingreso de masas de aire frío muy hacia el sur (en Norteamérica y Siberia) y el ingreso de masas de aire caliente muy hacia el norte (en Escandinavia, Rusia Occidental y el sur de Alaska). Por supuesto: la corriente de chorro siempre oscila y el vórtice polar eventualmente se rompe. La actual podría ser una simple manifestación azarosa de clima extremo. Pero algo resulta preocupante.

En las últimas dos décadas, el Ártico se ha calentado dos veces más rápido que el resto del Hemisferio Norte, lo que se conoce como Amplificación Ártica (AA).  En marzo de 2012, en Geophysical Research Letters, Francis y Vavrus, publicaron evidencia que vincula la AA con condiciones climáticas extremas en latitudes medias en años recientes (por ejemplo, olas de calor, sequías e inundaciones en EU y Europa). La causa principal serían las cada vez mayores oscilaciones que se han registrado en la trayectoria de la corriente de chorro polar, lo que sería resultado de la disminución de la diferencia de temperaturas entre el Polo Norte y el Ecuador (que también se está calentando, pero a una velocidad mucho menor que el Ártico).

La ciencia no tiene todas las respuestas. No está claro por qué el deshielo del Ártico es tan acelerado mientras crece la extensión de hielo de la Antártida. Pero lo cierto es que la fusión del hielo ártico parece haber entrado en una fase de retroalimentación peligrosa. Al disminuir la superficie del hielo, se reduce el albedo (la luz del sol reflejada por las superficies blancas). Esa energía es absorbida por el océano, que se calienta más aceleradamente, lo que a su vez provoca que el hielo se funda más rápido. El hielo mantenía atrapadas grandes cantidades de metano (un gas de efecto invernadero 25 veces más poderoso que el CO2) en el fondo marino y en el suelo congelado (permafrost) que ahora se están liberando. Hace algunos años se preveía el deshielo total del Ártico para antes de 2050, pero ahora es altamente probable que el Ártico se deshiele por completo antes de 2020.

Si sólo fue un comportamiento atípico de la corriente de chorro polar, las condiciones climáticas extremas de la semana pasada serán recordadas anecdóticamente, con los idiotas de turno burlándose de las nevadas del “calentamiento global”. Pero si la corriente de chorro polar está cambiando como resultado del deshielo del Ártico, entonces el récord de frío en Central Park y los osos saliendo de hibernación en Finlandia en pleno “invierno” serán parte de las condiciones climáticas extremas que nos depara el futuro en un planeta irreconocible.

En pocos años se sabrá con certeza, pero quizá para entonces ya no pueda hacerse nada.

* COORDINADOR ACADÉMICO DE LA ESCUELA DE RELACIONES INTERNACIONALES. UNIVERSIDAD ANÁHUAC – MÉXICO NORTE.

FOROINTERNACIONAL@ANAHUAC.MX

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