La ley de la selva
En cuestión de días, los maestros de la CETEG secuestraron a un diputado y lo obligaron a renunciar. Tomaron las oficinas del PRD, sacaron a algunos de sus integrantes contra su voluntad...
Cae la tarde en una Lima calurosa de primavera austral.
No todos los días se puede beber café contemplando un hondo acantilado que da a la playa, que invita una fresca brisa cuya existencia, además de su tradicional neblina mañanera, hacen transitable la vida de la calurosa capital peruana. Qué calma. Qué paz.
Si fuese esto una película, contrastaría en cámara lenta con lo que acontece cerca y, a la vez muy lejos, en donde impera...
La ley de la selva.
Aperitivo : sosiego ambiental
Esta calma contrasta con lo que acontece en las salas de negociación de la COP20 en Lima, Perú, donde hasta el momento de escribir estas líneas, se había acabado el ambiente festivo y los negociadores sacaron sus espolones.
Sí, fue para largo. El viejo huevo de serpiente. Los países desarrollados no piensan cargar con todas las responsabilidades del combate contra el cambio climático. Y los países en vías de desarrollo, más el gigante económico chino, no están dispuestos a contraer obligaciones parejas.
Bolivia asumió la presidencia del G77.
Como ha sido su estrategia tradicional, China eleva la exigencia tan alto que acaba por enredar las negociaciones. La usa para ganar tiempo, no es que no quiera reducir sus emisiones.
Le urge poder respirar mejor y está consciente de la letalidad. Lo que no quiere es obligarse a la par de los industrializados, pese a ser la segunda economía y el primer contaminador mundial.
En efecto.
La ley de la selva.
Piatto forte: Guerrero: ley de la selva
Mientras, en nuestro país se vive una creciente preocupación en Guerrero, donde también acabó el ambiente festivo, si es que lo hubo.
En cuestión de días, los maestros de la CETEG secuestraron a un diputado y lo obligaron a renunciar. Tomaron las oficinas del PRD, sacaron a algunos de sus integrantes contra su voluntad, para amarrarlos como perros y humillarles con una manta que decía: “Perros perredistas”; o ¿por qué no?, también en las oficinas del Instituto Nacional Electoral en Guerrero, humillando a quienes trabajan ahí.
¿Indignarse por los desaparecidos de Ayotzinapa te da fuero para humillar a otras personas inocentes y cometer delitos?
Antes de los terribles hechos de la noche del 26 de septiembre, ¿acaso no realizaban igual acciones de franco sabotaje en el estado? Las causas eran otras, pero el modus operandi el mismo.
Igual de indignante que los cadáveres en las fosas clandestinas que encontraron mientras buscaban a los normalistas ¿No les indignan también, aunque no tengan colectivos detrás de ellos?
Somos millones los indignados por estos terribles hechos. Pero no atropellamos el derecho de otras personas.
La ley de la selva.
Dolce: chocolate peruano
La noche ha caído y la esperanza no se pierde. Ésta que quizás, en París en 2015, se convierta en exigencia de las sociedades en el mundo. Cuando menos.
Mientras el café peruano devuelve las cosas a su cauce, en esta gloriosa capital peruana.
Twitter: @CiroDi
