Año dos
Como todo, cuando la cuenta marca un año más, como cualquier rubro, es necesario hacer los balances. El recuento de los aciertos y desaciertos. Más aún cuando se trata de un país . ¿Cómo llegamos al segundo año de la presente administración ? Desde luego, es de ...
Como todo, cuando la cuenta marca un año más, como cualquier rubro, es necesario hacer los balances.
El recuento de los aciertos y desaciertos. Más aún cuando se trata de un país . ¿Cómo llegamos al segundo año de la presente administración ? Desde luego, es de claroscuros.
Veamos algunos de los puntos más destacados.
Aperitivo: los claros
Quizá la zona más clara del paraje de la vida nacional en estos dos años, lo tenemos en la multicitada Reforma Energética. No es trivial. La necesidad de poner en orden el sector energético nacional se había tornado crítico.
La gran diferencia respecto de las tres últimas administraciones del país que habían intentado infructuosamente aprobar una Reforma Energética que, ni en los más salvajes sueños del expresidente Ernesto Zedillo se hubiese imaginado que pasaría, ha sido el grado de urgencia. En la época zedillista era una urgente, así como en la de Fox. En la de Calderón era una emergencia, y en la actual, era una auténtica situación límite. Negociarla en su carácter in extremis, facilitó mucho su aprobación.
Así pues, el paraje más claro es la reforma que permite a Pemex no asumir todos los riesgos, que el capital privado, pero sobre todo su tecnología, puedan estar presente en cualquier esquema en el sector energético. No se puede regatear ni un milímetro. El esquema político del Pacto por México tampoco es regateable. Fue con este esquema de diálogo político que se permitió sacar 11 reformas estructurales en los primeros dos años de gobierno. Nada mal.
En materia de telecomunicaciones era urgente abrir la competencia a más jugadores ¿no les parecía francamente ridículo que en un país del tamaño del nuestro sólo existan dos cadenas nacionales que se repartían el mercado? El solo concepto de la “preponderancia económica” constituyó al menos un límite para los omnipoderosos mexicanos.
Desde luego, el gran consenso que suscitó la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, no se repitió en sus leyes secundarias, en donde los ángulos fueron pulidos, y la autonomía del órgano regulador, así como su eficacia, quedó mermada. Y sabemos que para que una reforma se consolide, es indispensable una buena legislación que la opere, so pena y riesgo de quedarse en letra muerta.
En materia educativa fue devolver la rectoría de la educación al Estado. El hecho de amarrar la salida, entrada y promoción de los docentes a una evaluación es un camino correcto y casi normal, vamos.
Lo malo de esta reforma y sus operativas leyes secundarias es la aplicación en algunos estados de la República, en donde la jurisdicción federal de la SEP parece desaparecer, y los gobernadores parecen más empleados de lo más radical de los docentes, que promotores de la calidad educativa. La sangría por maestros falsos no ha sido detenida. Hasta la fecha, tiramos al caño más de 50 mil millones de pesos en maestros fantasmas. Un auténtico robo en despoblado.
El año dos.
Piatto forte: los oscuros
Todo tiene su opuesto. Entre los oscuros de los dos primeros años, podríamos destacar tres: la transparencia —combate a la corrupción—, la calidad de los controles democráticos, así como la economía y la fiscalidad.La transparencia es una condición absolutamente indispensable para que los grandes aciertos en las reformas operen de manera eficaz. Y cuando menciono eficaz, me refiero en beneficio de los ciudadanos, claro está.
En este tema llegamos a los dos años con la reforma a la mitad. Esto en virtud de que no tiene hasta hoy legislación secundaria que la opere, y por lo tanto hoy está inoperante.
Y no es que traiga malas iniciativas. Tiene por ejemplo la rendición de cuentas de sindicatos y partidos políticos. Sin embargo, al carecer de leyes reglamentarias, semejante sueño está estancado.
También quedó en lo oscuro la falta de tan mencionada Comision Nacional Anticorrupción. Dado a la falta de leyes secundarias, está a medias y sin posibilidad de operar. El mismo IFAI quedó limitado, pues no tiene mecanismos para ejercer sus nuevas funciones. El entorno impacta desfavorablemente los controles democráticos, así como las instituciones ciudadanas que han sido todas tocadas, por lo que no se le debe dejar a la deriva.
En tercer lugar, la Reforma Fiscal impactó desfavorablemente la capacidad de compra de las familias de clase media, así como los pronósticos de crecimiento y la competitividad.
Según el World Economic Forum México pasó del país 53 en 2012 al 61. El año pasado crecimos 1.1%, muy por debajo de lo pronosticado y este año ya se han hecho ajustes a la baja. Esto significa que nuestra economía está desacelerada o casi estancada.
El Año dos.
Dolce: seguridad
Es todavía muy temprano para evaluar la recientemente creada Gendarmería Nacional. Quizá los delitos federales presentan bajas, así como la reducción de la ansiedad colectiva, producto de una narrativa gubernamental enfocada a una “guerra contra el narco” como antes. No obstante, la percepción sobre la inseguridad ha crecido, particularmente en el fuero común, donde la población es más vulnerable. Baste ver los grupos de autodefensa o las alertas que emite nuestro principal socio comercial.
Ojo. Indicativo que la cosa no está bien ni podemos andarnos con triunfalismos.
Café pa todos, este y todos los años.
