Desperdicios

La beca de 400 pesos que obtuvo Paloma Noyola por sacar el mejor puntaje nacional en matemáticas en la prueba ENLACE 2012 le duró cuatro meses. ¿Usted cree que fue por falta de dinero del gobierno de Tamaulipas? ¿No hay algún exceso de gasto que permitiera ahorros en el presupuesto..?

Paloma Noyola es la alumna más destacada de matemáticas de su escuela ubicada en una colonia marginada en Matamoros. Pero la beca de 400 pesos que obtuvo por sacar el mejor puntaje nacional de esta disciplina en la prueba ENLACE 2012 le duró cuatro meses. ¿Usted cree que fue por falta de dinero del gobierno de Tamaulipas? ¿No hay algún exceso de gasto que permitiera ahorros en el presupuesto del gobierno para no dejar sin apoyo a una estudiante como Paloma? Sólo la oficina del gobernador tiene asignado para 2013 un presupuesto de 100 millones de pesos. En 2012 tenía asignados 100 vehículos. Con un tanque de gasolina salen dos becas como las de Paloma. 

O peor aún, ¿no le habrá dejado de llegar la beca, aunque ésta se encontraba presupuestada, porque alguien se la estaba quedando? Es difícil saberlo. Si bien la Secretaría de Educación del estado de Tamaulipas señala que cuenta con seis sistemas de becas (Beca Esfuerzo, Talento, Promajoven, Pronabes, Sinergia y de Excelencia Educativa), no encontré información pública para conocer el padrón de beneficiarios y el valor presupuestal de los programas.

El gobierno de Tamaulipas le ha prometido reactivar la beca. ¿Usted cree que es por el incremento en los impuestos recientemente aprobado por la Cámara de Diputados?  No fue así. Paola salió a la luz por un reportaje de la revista Wired que la nombra como la futura Steve Jobs y donde se describe cómo un maestro creativo puede hacer la diferencia. Para el gobierno del estado se volvió políticamente rentable tomarse la foto con ella y prometerle que le llegará una beca ahora de 500 pesos.

México requiere más gasto a favor de quienes mañana puedan ser profesionistas de gran calidad. En los países que se preocupan por su gente hay programas específicos para detectar y desarrollar a los estudiantes con más potencial. En México ni los buscamos y si los encontramos los olvidamos. Tampoco aprovechamos a los buenos maestros, no se vayan a quejar los de la CNTE.

Recaudamos pocos impuestos cuando nos comparamos con otros países de la región y la reforma fiscal recién aprobada tampoco recaudará gran cosa, se espera que el primer año genere poco más de un punto del PIB, si el Senado no la modifica. El mayor incremento en el gasto se va a dar por el lado del endeudamiento, una estrategia que en el pasado nos llevó a la quiebra.

Sin embargo, no se necesita más dinero para que Paloma pueda contar con una beca. Se necesita cerrar la puerta a la corrupción y al desperdicio. Por ejemplo, la monarquía más cara de Europa, la de Holanda, le cuesta al contribuyente holandés 693 millones de pesos. En 2013 el Instituto Electoral Veracruzano costará 658 millones de pesos. Se debe orientar el gasto a rubros donde realmente hagan de México un país más productivo y justo.

Con el apoyo del PRD, el PRI logró en la Cámara de Diputados la mayoría para aprobar la Ley de Ingresos presentada seis semanas antes, pero no ha logrado sacar dos de las primeras acciones legislativas del todavía Presidente electo, la reforma al IFAI, para hacer más transparente el gasto en todos los niveles de gobierno, presentada el 13 de septiembre de 2012, y la Comisión Nacional Anticorrupción, presentada el 14 de noviembre de 2012.

En el diseño original del gobierno, en medio de la desconfianza por el regreso del PRI a la Presidencia, hacía sentido iniciar con el fortalecimiento de los controles al gasto público. Sin embargo, hoy esto parece ya no tener mayor importancia. Una parte de la oposición le está dando más dinero sin exigirle control sobre esos recursos. Seguramente en el PRD tampoco quieren que les obliguen dar cuentas sobre los recursos que les tocarán en el cambalache fiscal. Falta ver qué opinan en el Senado.

Detrás de cada peso desperdiciado de recursos públicos hay un ganador que tiene más poder que una niña como Paloma. Para los gobiernos suele ser más fácil recaudar más, que ordenar y corregir el gasto, siendo que cada impuesto nuevo afecta a algún interés, pero detrás de cualquier recorte al gasto público hay un interés aún más fuerte con el poder y recursos suficientes para frenar un cambio que los afecte.

El gasto público sólo genera crecimiento cuando el gobierno utiliza los recursos mejor que los individuos a quienes les cobra impuestos. De no ser así, es una mera distribución de dineros con un impacto negativo en materia de crecimiento. Si estos recursos llegaran a quienes más lo necesitan, por lo menos sería una distribución justificada. 

Para hacer un país más productivo, que era hasta hace poco el objetivo explícito del gobierno del presidente Peña Nieto, y más justo, que es el lema de la reforma fiscal, se requiere construir organizaciones públicas y privadas más eficientes. En la propuesta hacendaria hay muy poco sobre cómo mejorar la calidad del gasto público y al gravar más a las empresas formales se estimulará aún más la informalidad.

Estamos desperdiciando las capacidades gubernamentales por corrupción, programas inútiles, duplicidad de funciones, regulaciones absurdas, trabajadores poco productivos. Esto es lo urgente. No una reforma fiscal. Si el gobierno aprendiera a gastar mejor, entonces sí sería urgente una buena reforma fiscal, dado que los gobiernos que gastan bien pueden ayudar a que niñas como Paloma aprovechen su talento.

                *Profesor investigador del CIDE

                elizondoms@yahoo.com.mx

                Twitter: @carloselizondom

Temas: