La naranja podrida de Xochimilco

Roberto Ocaña Herrera, candidato de MC, rechaza someterse a un control de confianza.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Al igual que Marcelo Ebrard, a quien le bastó declararse pobre y sin empleo ante la dirigencia del Movimiento Ciudadano para asumirse como “honesto”, el naranja Roberto Ocaña Herrera rechaza someterse a un examen de control de confianza.

Hay un dicho mexicano que señala que, el que nada debe, nada teme, y es el que debería aplicar en el caso del aspirante del MC a la jefatura delegacional de Xochimilco, quien sistemáticamente ha rechazado someterse a los protocolos que se llevan a cabo.

La actitud de Ocaña Herrera no deja de ser rara para muchos, toda vez que los exámenes de control de confianza son para todos los candidatos y están enmarcados en el proceso electoral que se lleva a cabo.

Quizá el temor del candidato xochimilca naranja sea fundado, pues su fama pública no es precisamente la mejor, cosa totalmente justificada.

Cuestión de echarle un ojo a los archivos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal para darse una idea de quién es este aspirante y por qué no quiere enfrentarse a ninguna prueba de control.

Y es que Ocaña Herrera aparece en seis investigaciones penales por los delitos de abuso de autoridad, fraude, abuso de confianza, allanamiento de morada y violencia familiar.

Según su expediente delictivo, es cliente frecuente de la PGJDF desde diciembre de 2006, cuando fue acusado de fraude. En diciembre de 2009 fue acusado de nuevo por fraude y en septiembre de 2011 se le implicó en un abuso de confianza.

Por si eso no bastara, en enero de 2012 fue acusado de allanamiento de morada; en enero de 2014 se le inició una averiguación previa por el delito de violencia familiar y, para rematar, en mayo del año pasado, otra por abuso de autoridad.

Pues así cualquiera le saca al control de confianza.

Este candidato fue secretario particular del actual delegado Miguel Ángel Cámara, e intercedió para que el Centro Automotriz del Sur Ocaña —taller de su propiedad— reparara y diera mantenimiento al parque vehicular de la delegación desde 2009.

Las denuncias desde la Dirección General de Administración de la Delegación Xochimilco señalan que en sólo un año la delegación facturó alrededor de 10 millones de pesos al tallercito de don Roberto.

Y si como funcionario de medio pelo Herrera Ocaña hizo esos negocios millonarios, nadie quiere imaginar los que haría como delegado.

Hasta parece que el Movimiento Ciudadano escoge a sus candidatos según las acusaciones que traigan detrás, ¿verdad, Ebrard?

Si la oposición pidió que el gobierno investigue a los aspirantes para que luego los partidos no se lleven sorpresas, los naranjas deberían preguntar en la PGJDF, para que luego no digan que no sabían.

CENTAVITOS... En medio de la maraña informativa de lo que fue la última sesión ordinaria de la ALDF, pasó inadvertido un verdadero golazo del diputado panista Christian von Roehrich, quien logró la aprobación para que los concesionarios de parquímetros en la ciudad tengan —por ley— que dejar 30 por ciento de las ganancias para beneficio de los vecinos donde operan. Aunque Christian es aspirante a gobernar Benito Juárez, esa ley beneficia a todas las delegaciones, por lo que las organizaciones vecinales deben estar felices por el golazo.

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