El Alzheimer de El Peje
Ahora resulta que López Obrador no se acuerda del alcalde Abarca

Adrián Rueda
Capital político
“No soy corrupto... no soy deshonesto... no busco el poder por el poder... no compuse el himno del PRI... no conozco a Carlos Ahumada... no conozco al alcalde de Iguala José Luis Abarca... no soy como Bejarano... no soy incongruente...”
Nada más le faltó decir a El Peje que no se llama Andrés Manuel López Obrador, que no es de Tabasco y que nunca militó en el PRI y en el PRD.
Al deslindarse de todo el cochambre que trae pegado la izquierda, lo único que demuestra el líder de Morena es que se le adelantó el Alzheimer.
La demencia senil se debe a la degeneración de las neuronas y quienes lo padecen olvidan todo y no reconocen a nadie; la diferencia con los políticos que fingen padecerlo es que se olvidan de todo y de todos sólo cuando les conviene.
Ahora resulta que López Obrador no se acuerda del alcalde Abarca ni porque perredistas de Iguala —según publicó ayer Reforma— le rogaron que no lo apoyara porque tenía vínculos con el crimen organizado.
Tampoco se acuerda que Lázaro Mazón —recién cesado como secretario de Salud de Guerrero—, a quien El Peje había destapado como candidato de Morena a gobernador de Guerrero para 2015, fue quien le recomendó al hoy alcalde prófugo.
En su “Alzheimer pasajero”, seguramente Andrés Manuel no recuerda que precisamente Mazón era el que entregaba los fajos de billetes en efectivo para su campaña presidencial; su equipo lo recuerda perfectamente.
Igual El Peje tampoco se acuerda del visto bueno que dio para que las izquierdas lanzaran a Ángel Aguirre en Guerrero, ni que fue Jesús Ortega, el líder de los sucios chuchos negociadores, quien dejó la candidatura del GDF en 2006 a Marcelo Ebrard por imposición del tabasqueño.
En blanco está su mente sobre las corruptelas de Nico, su súper chofer que pedía plazas, viviendas y dinero a su nombre para enriquecerse junto con los demás tabasqueños que López Obrador incrustó en Servicios Urbanos y en la Oficialía Mayor para saquear la ciudad.
Ya no se acuerda que su exsecretario particular Bejarano y su secretario de Finanzas, Gustavo Ponce, fueron a la cárcel por aparecer en videos recibiendo dinero de un constructor al que luego ellos mismos metieron a la cárcel por corrupto.
Como su mente está en blanco, Alzheimer Manuel seguramente tampoco se acordará cuando en sus años dorados el Zócalo se desbordaba con sus mítines en contra de la “mafia del poder que me robó dos veces la Presidencia de la República”.
Porque en su marcha de ayer, El Peje tuvo que echar mano del dinero y el acarreo de otros partidos para medio llenar la misma plancha que en otras épocas representó el centro de su fuerza; las banderas del PT, su ramera incondicional, sobresalieron entre los asistentes.
CENTAVITOS... Ahora que los perredistas están siendo relacionados con el crimen organizado deben andar con pies de plomo a la hora de elegir a sus amistades, pues dicen por ahí que los anda buscando el diputado Jonathan Jardines Fraire para sumarse con ellos como consejero nacional del PRD a cambio de cobijo. Y si bien es cierto que a la hora de contar las canicas hasta las más despostilladas suman, hay que tomar en cuenta que Jardines tiene un proceso pendiente con la justicia y que en febrero de 2000 la juez segunda de distrito en Materia Penal, María del Carmen Pérez Hernández, lo mandó al Reclusorio Norte por sabotaje, motín, terrorismo, lesiones dolosas, daños en propiedad ajena, asociación delictuosa, robo específico y otras linduras. Del reclu salió con un amparo y hoy lo protege el fuero, que por cierto caduca el próximo año. Si a pesar de ello Los Chuchos u otra tribu quieren amparar de nuevo a alguien con antecedentes, como ocurrió en Iguala, allá ellos... Quien reapareció el sábado entre los priistas del DF fue el exlíder Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quien estuvo en el festejo del cumpleaños del diputado Tonatiuh González Case, por cierto con gran convocatoria. Ahí se juntó buena parte de la bancada tricolor en la ALDF, políticos en general e incluso llegó el actual dirigente, Mauricio López; Cuauhtémoc fue recibido como en familia.