Divide la CNTE al PRD en el DF
Diputados impulsan una contrarreforma para corregir el “error de diciembre”.

Adrián Rueda
Capital político
A escasos diez meses de que la diputación perredista del DF modificara el artículo 362 del Código Penal capitalino, a fin de reducir las penas contra quien altere la paz pública, 22 de los 34 legisladores amarillos impulsan una contrarreforma para corregir ese error.
El pasado 1 de diciembre, grupos de vándalos destruyeron parte del Centro Histórico y agredieron a la policía en protesta por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como Presidente de la República, lo que generó varios detenidos que fueron enviados a la cárcel.
Ante la posibilidad de que los inculpados pudieran pasar varios años en prisión, el diputado Antonio Padierna, hermano de la senadora Lola, dirigente de la corriente Izquierda Democrática Nacional, aprovechó que sus colegas en Donceles eran nuevos y dio un albazo para modificar el Código Penal del DF.
La modificación al artículo 362 para minimizar el castigo permitió que los responsables salieran bajo fianza, pagada incluso por algunos diputados del PRD como José Luis Muñoz y Roberto López, y que las nuevas leyes dejaran a la ciudad indefensa ante los ataques vandálicos. Esto se pudo comprobar al inicio de las marchas de los integrantes de la CNTE, que no sólo cierran calles y toman plazas, sino que agreden con bombas, tubos y palos a los cuerpos de seguridad sin que sean obligados a pagar por ello.
El tema cobró vida nuevamente y desde el gobierno capitalino empujan la iniciativa para revertir esa decisión y darle herramientas a la autoridad para enfrentar a los manifestantes que violen la ley, sólo que el tema ha sido congelado por el mismo Padierna, quien preside la Comisión de Procuración de Justicia de la ALDF.
El hermano de Lola no ha querido convocar a la Comisión para dictaminar el caso, por lo que ya hay un acuerdo para que los demás diputados, sin la presencia del hermano incómodo, sesione y acabe con el rezago legislativo de esa comisión, que es de
80 por ciento.
Claro que esta decisión revivirá el enfrentamiento entre los diputados que apoyan a Miguel Ángel Mancera y los de la IDN, que son sus enemigos; si la Comisión sesiona y dictamina sin su presidente, pues qué caso tiene que éste se mantenga al frente.
Esto reforzará la intención de varios diputados amarillos de hacer una recomposición de fuerzas y que cada tribu tenga las posiciones que merezca según su número de diputados; IDN ya no tiene la fuerza que decía en un principio y, si esta vez sus enemigos se fajan los pantalones, seguro será despojada de varias posiciones, entre ellas la de Padierna. Ya se verá esta semana qué tan en serio va el asunto, o si como en las últimas veces todo queda en un tirititito nada más.
CENTAVITOS… Donde hubo un ajuste de cuentas fue en el Jurídico de la ALDF, pues por no cuidar las formas con el hijo de un altísimo funcionario del gobierno capitalino que trabaja ahí, la cabeza de Fidel López García rodó. Aunado a que no tuvo tacto para tratar al junior, el buen Fidel se salió un poco del huacal en el asunto de los foros por la legalización de mariguana y parece que la cereza del pastel fue el escándalo de los dineros que desde Donceles se desvían a través de un fideicomiso para becas en la capital. Esto pega dentro del equipo dominante de Donceles, pues podrían iniciar las zancadillas internas… Debido a la campal encabezada el jueves por Manuel El Canelo Granados y Héctor Saúl Paquiao Téllez, casi de noche pasó la Ley de Panteones propuesta por el diputado Víctor Hugo Lobo, quien alertó que, de no tomarse las medidas adecuadas para poner orden en todos los servicios funerarios que prestan esos lugares y en las agencias funerarias, el sistema puede colapsar a más tardar en un año. La cosa es muy simple: si según el GDF hay una oferta de 55 mil lugares en los panteones, pero el INEGI señala que al año mueren 60 mil, habrá que ir pensando en la opción de la cremación y de acabar con la perpetuidad en las fosas, cosa que seguramente levantará polémica, pero que es necesario entrarle.