Pelean lealtad en Tlaxcala; los grupos, ligados a Beatriz Paredes

PRD, PRI y PAN tratan de convencer a cerca de 400 líderes locales para que apoyen a su candidato

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Ayer, cerca de mil personas marcharon por el centro histórico de Tlaxcala en apoyo a Lorena Cuéllar, candidata del PRD a la gubernatura de Tlaxcala. Foto: Especial
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TLAXCALA, Tlax.

La poca claridad en las encuestas que den a un seguro ganador en el próximo proceso electoral, porque cada partido afirma que ganará, generó que los tres principales partidos, PRI, PAN y PRD, se disputen la lealtad de los cerca de 400 liderazgos políticos locales y el trabajo de los operadores que han llevado al poder a tres gobernadores, y que están ligados a Beatriz Paredes Rangel.

La mezcla de los conflictos familiares, que enlazan a los candidatos del PRI, Marco Antonio Mena, y del PRD, Lorena Cuéllar, añadieron un elemento de tensión en la lucha por la conquista de la lealtad de los cerca de 400 liderazgos políticos locales, en la que se observa un encontronazo entre los operadores políticos que han saltado de militancias políticas o que, sin renunciar a su partido de origen, operan para aspirantes ajenos a sus propias filas.

En el estado, las brigadas de promoción del voto de los tres principales aspirantes a suceder a Mariano González Zarur saben que los viejos operadores políticos ligados a Beatriz Paredes, que ya llevaron al triunfo a Alfonso Sánchez Anaya, a Héctor Ortiz y a Mariano González Zarur, ahora apuntalan a Lorena Cuéllar Cisneros, y son un reto a vencer por los mismos priistas y los panistas.

De acuerdo con información obtenida por Excélsior con algunos integrantes de los grupos de campaña de Lorena Cuéllar, Marco Mena y Adriana Dávila, aun cuando las campañas cierren este miércoles, la búsqueda de acuerdos con líderes locales no se frenará hasta que tengan garantizado el triunfo, así sea en la misma madrugada del domingo, día de los comicios.

Ya en 2010, operadores panistas jugaron con el priista Mariano González Zarur y con eso impidieron el triunfo de la panista Adriana Dávila; o en 2004, los operadores que cambiaron sus filias del PRD al PAN generaron el triunfo de Héctor Ortiz y fueron los mismos que en 1999 dejaron solo al priista Joaquín Cisneros para lograr el triunfo de Alfonso Sánchez Anaya.

En Tlaxcala, las elecciones se ganan con acuerdos, que después de traducen en votos, explica una experimentada activista política de Apizaco, que al igual que muchos de sus compañeros, fue militante de muchos años del PRI, pero ahora, sin renunciar al partido, hace trabajo de tierra, como ellos le llaman, por la perredista Lorena Cuéllar, a quien considera todavía como priista; ese trabajo de búsqueda de votos para Lorena, que no para el PRD, aclara, tiene su origen en que el actual gobernador, Mariano González Zarur, no cumplió con los compromisos pactados para lograr la gubernatura.

Y lo mismo dice un viejo panista de Huamantla. En su visión del voto útil, para él no es necesario renunciar a su partido para apuntalar a una mujer que puede llegar realmente a la gubernatura, Lorena Cuéllar, a pesar de que sus compromisos públicos puedan ser por su candidata Adriana Dávila.

Pero los panistas inquebrantables, los que están con Adriana Dávila, aseguran que los pleitos internos entre los priistas que están con Marco Mena y los priistas que están con Lorena Cuéllar, polarizará tanto a sus estructuras que beneficiarán a Adriana Dávila para llegar a la gubernatura.

Y mientras, los priistas de cepa consideran que la presencia de operadores como Daniel Herrera Murga, César Carvajal y Víctor Cánovas, ligados al grupo político de Beatriz Paredes, pero que operaron en el pasado con Sánchez Anaya y Héctor Ortiz, esta vez no serán decisivos para inclinar el voto mayoritario de los tlaxcaltecas.

Herencia

  • El equipo de campaña de Lorena Cuéllar, al que se añadieron grupos de simpatizantes, emprendió una campaña para minimizar las diferencias familiares que han salido a la luz pública por una herencia reclamada por Ilenia Montiel Cuéllar, sobrina de la política perredista, y que aderezan la parte final de las campañas electorales.
  • Responsabilizaron al exsenador y tío de Lorena Cuéllar, el priista Joaquín Cisneros, de haber asesorado a la joven Ilenia Montiel Cuéllar para que emprendiera una lucha judicial por recuperar la presunta herencia, justo un mes antes de la jornada electoral.
  • El proceso judicial que la joven emprendió para anular la distribución de propiedades que hicieron sus tías comenzó 17 meses antes de que fuera candidata al gobierno de Tlaxcala.

Piden juego limpio

Organizados en una marcha que recorrió el centro de la ciudad, cerca de mil personas exigieron ante la casa de campaña del candidato priista Marco Mena que cese la guerra sucia contra Lorena Cuéllar, candidata del PRD al gobierno de Tlaxcala. Acompañada por el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, la perredista recibió a sus seguidores en su casa de campaña.

Integrada mayoritariamente por mujeres, vestidas de blanco, con sombrillas y playeras distintivas, y con un pequeño contingente de estudiantes universitarios, la marcha fue promovida para respaldar a Lorena Cuéllar, luego de conocerse que una de sus sobrinas, Ilenia Montiel Cuéllar, la demandó por despojo de una parte de la herencia que le correspondía a su madre, Aimé Cuéllar Cisneros.

Los seguidores de Lorena Cuéllar pasaron frente a la casa de campaña del aspirante priista, donde corearon: “Lorena juega limpio; Lorena juega limpio”, para patentizar el rechazo a lo que identifican como un ataque orquestado por los priistas.