Venezuela en estado de coma, radiografía del país

El presidente Hugo Chávez deja una nación con fuertes problemas económicos, sociales, políticos y una creciente ola de violencia

Georgina Olson/ Enviada y Carmen Álvarez

05/03/2013 23:40

Chavistas. Seguidores de Chávez salieron a las calles para rendirle tributo.
Chavistas. Seguidores de Chávez salieron a las calles para rendirle tributo.

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CARACAS, 6 de marzo.– Un silencio ensordecedor invade Venezuela. Una ausencia se apodera de sus calles. Quien fuera presidente de esta nación por 14 años, Hugo Chávez Frías, se ha ido. Ha dejado tras de sí un legado de obras sociales, pero también una economía en caos y una de las tasas de homicidios más altas del continente.

“Se haya estado de acuerdo con Chávez o no, se le tiene que reconocer que generó niveles altísimos de participación política entre las clases populares” dijo a Excélsior, William Requejo, de la asociación civil Unión Vecinal.

Desde que llegó al poder, Chávez creó en los diferentes barrios Consejos Comunales en los que los vecinos analizan los problemas del barrio, proponen soluciones y presentan propuestas al gobierno.

Este sistema generó gran participación ciudadana a lo largo y ancho de Venezuela. Aunque después cuando la participación fue creciendo, al extinto Presidente de Venezuela ya no le gustó tanto “porque de pronto ya no los podía controlar” comentó Requejo.

LO SOCIAL

Venezuela fue por décadas una nación con grandes problemas de exclusión social. El sector más pobre tenía acceso limitado a los servicios de salud y educación.

Chávez llegó al poder en 1998 y desde entonces dedicó gran parte de las capacidades y recursos del Estado a construir más de 24 Misiones –programas sociales–. Entre ellas destaca la Misión Robinson, que logró eliminar el analfabetismo en Venezuela, logro reconocido por la UNESCO.

El gobierno chavista creó con asesoría cubana, la Misión Barrio Adentro 1, 2 y 3. La primera fase consistía en colocar en todos los barrios un módulo de atención médica primaria. Los módulos eran atendidos en su mayoría por médicos cubanos y en un principio daban atención toda la semana.

Luis Francisco Cabezas, director de la asociación civil “Convite” comentó a Excélsior que el principal problema de las misiones es que fueron soluciones temporales y no reformas de fondo a los problemas de los ministerios de gobierno encargados de proveer servicios a la población.

Por ejemplo, en materia de salud en lugar de reformar a fondo el Ministerio de Salud y dotar de medicamentos y de insumos a las clínicas tradicionales, los recursos se empezaron a dirigir a la Misión Barrio Adentro 1, 2 y 3, pero para el 2010 ya había problemas de escasez de medicamentos tanto en las clínicas tradicionales como en las nuevas clínicas de Barrio Adentro.

Sergio Rodríguez, profesor universitario de política exterior, quien fue asesor de Chávez en 2005 dijo a este diario que reconoce el gran impacto positivo que tuvieron las misiones, pero coincidió con Cabezas en que  fueron una solución “temporal y no una solución de fondo”.

A pesar de los resultados disparejos de las Misiones, hay una interrogante entre los venezolanos que se preguntan ¿Quién sustituirá a Chávez en el poder? Y ¿Mantendrá las Misiones u optará por otro modelo de política social?

Los Mercal, pequeños supermercados donde la gente obtiene alimentos a casi a mitad de precio, fue otra de las aportaciones importantes de la política social de Hugo Chávez, pero con el paso del tiempo la escasez de ciertos alimentos y las filas de horas y horas, fueron minando su eficiencia.

“En veces llega carne, pero cuando hay carne no hay pollo, cuando hay pollo no hay leche, cuando hay leche no hay aceite y siempre así” dijo a este diario Juan Ramírez de 50 años de edad, habitante del barrio El Manzano.

LA ESCASEZ PERMANENTE

¿Y por qué la escasez permanente de alimentos en Venezuela?

Parte de la explicación tiene que ver con las expropiaciones masivas de tierra que hizo Chávez durante su gobierno. Expropió miles de hectáreas de tierra a grandes productores y las puso en manos del Estado. Pero muy pronto fue evidente que el Estado no tenía la misma capacidad de producción que los privados y empezó la escasez.

En los últimos años, Venezuela ha estado importando 70 por ciento de los alimentos que consume, lo que implica un gasto enorme.

Chávez también empezó a expropiar algunas empresas privadas, entre ellas la productora mexicana de cemento, CEMEX. Paradójicamente ahora hay escasez de cemento en Venezuela y provincias como Zulia, tienen un problema grave de baches en las calles.

Otra política económica que dio resultados adversos fue el control de cambio: para evitar la fuga de capitales Chávez instauró esta política que sólo permite a cada venezolano comprar 500 dólares al año y también limita la cifra de dólares que los empresarios pueden adquirir al año.

Ante esto surgió un mercado negro de dólares: en el aeropuerto, en Caracas y en algunas estaciones del metro se ve a personas ofreciendo comprar dólares a los turistas. El negocio consiste en comprar a los turistas dólares a 8 bolívares –cuando el tipo de cambio oficial es de 4.3– y venderlos a los venezolanos a 10 dólares.

Todos estos factores: la importación masiva de alimentos y bienes de primera necesidad, el control de cambio, el mercado negro de dólares y la dependencia excesiva de los ingresos del petróleo generaron en Venezuela una inflación del 28% en los últimos cinco años.

“Es un país más caro que Suiza y no aguantaremos dos o tres años más así, sin entrar en una crisis severa” dijo a Excélsior, el profesor José Guerra, director de la facultad de economía de la Universidad Central de Venezuela.

Y LA SEGURIDAD

“En Caracas a uno lo pueden asesinar para robarle la Blackberry” es una frase que repiten muchos caraqueños quienes recomiendan a los visitantes no hablar en el celular estando en la calle para evitar que les roben y mantenerse alejados de los “motorizados” jóvenes que andan en motocicleta, algunos son simples ciudadanos, pero otros son delincuentes.

Venezuela tiene una tasa de homicidios de 67 personas por cada 100 mil habitantes, una de las más altas del continente. Muy por encima de los 17 homicidios por cada 100 mil habitantes que hay en México, así lo dio a conocer a Excélsior, Roberto Briceño-León, sociólogo y director del Laboratorio de Ciencias Sociales.

¿LA POLÍTICA?

En lo político Chávez deja un país polarizado, la existencia de grupos colectivos armados que espían a la oposición y de frases célebres de Chávez como aquélla en la que dijo que votar por la oposición “sería una traición a la revolución” deja al país partido en dos campos: uno rojo, el del chavismo y uno azul, el de oposición, mayoritariamente de derecha.

A lo largo de su mandato, el presidente Chávez cerró el Senado de la república y reformó la Constitución para que le fuera posible ser reelecto indefinidamente.

Después de 2000 se redujo drásticamente el número de legisladores de la oposición en la Asamblea Nacional, pero en las elecciones del 2010, los partidos de oposición lograron recuperar 40 por ciento de las curules de dicha asamblea.

 

La ruta de sus alianzas  exteriores

Dos décadas después que el teniente coronel Hugo Chávez salió del anonimato en abril de 1992  con su intento de golpe de Estado contra el controvertido régimen de Carlos Andrés Pérez, Venezuela ganó un espacio central en la política exterior de una América Latina y de otras naciones decididas a contrarrestar la hegemonía estadunidense.

“Hay un grado de unidad que va más allá de un líder, más allá de un Chávez, de un Lula da Silva y la evidencia de esto es la última Cumbre de las Américas en Cartagena, cuando América Latina mantuvo una posición casi completamente unida Frente a Estados Unidos y Canadá sobre el asunto de las Islas Malvinas”, dijo a Excélsior Steve Ellner autor del libro Rethinking Venezuelan Politics que se encuentra agotado.

“Estamos viendo el renacimiento del ideal de Bolívar”, dijo el entonces canciller venezolano Nicolás Maduro durante la Cumbre de las Américas de abril de 2012 con la participación del presidente estadunidense Barack Obama que desairó el saludo de la presidenta argentina Cristina Fernández.

“Estoy completamente convencido de que esta unidad latinoamericana ha sido uno de los grandes logros de Chávez”, dijo Ellner durante una visita a México.

El profesor de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, compartió con este diario los capítulos de su libro que marcan la transformación de la relación cordial que Chávez mantuvo en su primer periodo con el gobierno de Bill Clinton y de cómo su política exterior independiente lo convirtió en la obsesión del gobierno de George W. Bush por temor a que su ejemplo cundiera en el resto de los países de la región.

“Este ‘efecto de demostración’ y no las acusaciones sin pruebas contundentes de que Chávez estaba financiando los movimientos revolucionarios con ‘petrodólares’, explicaba la intensa hostilidad de Washington hacia Venezuela”, escribió el entrevistado.

Pues con sus reformas antineoliberales de 2001 Chávez estaba desafiando la premisa de que era imposible cualquier estrategia distinta a la de las instituciones del Consenso de Washington.

Además de impulsar un modelo económico distinto y sobrevivir al intento, Chávez jugó un papel decisivo en el rescate de la alicaída OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), hizo equipo con Cuba para fundar el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), jugó un papel central en los grandes negocios petroleros y en la derrota del ALCA.

A diferencia de su antecesor, Rafael Caldera, que bajo la influencia del pensamiento neoliberal de los años 90 había debilitado a la OPEP con planes ambiciosos para incrementar la capacidad petrolera de Venezuela, que había sido uno de sus fundadores, Chávez cumplió su promesa de campaña de respetar sus cuotas y reducir la producción para ayudar a elevar el precio del crudo.

“El nuevo gobierno venezolano conducido por Chávez ganó el respeto de los miembros de la organización, incluyendo la conservadora Arabia Saudita (…) y jugó un papel fundamental en la recuperación de la OPEP después de dos décadas de una merma de influencia en el mercado petrolero mundial”, escribió Ellner.

En su segundo periodo de gobierno fundó un acuerdo con Cuba, Jamaica, República Dominicana y otros diez países de la región para fundar “PetroCaribe” y “PetroSur” dos  programas comerciales que permiten que de 30 a 50 por ciento del petróleo venezolano sea pagado en 25 años, dependiendo de los precios internacionales, y acepta pagos en forma de servicios o productos como arroz, bananas y azúcar.

De igual modo, Venezuela y Cuba fundaron el ALBA el 14 de diciembre de 2001 en La Habana con 49 acuerdos comerciales y de cooperación que incluyen el entrenamiento de 30 mil estudiantes venezolanos de medicina y operaciones de cataratas para 100 mil venezolanos en la isla. Ecuador se sumó al acuerdo al igual que Bolivia, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda.

La negativa de Chávez para aprobar la resolución final de la Cumbre de las Américas de Quebec en abril de 2001 sobre al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, el ALCA, tampoco ayudó a la relación de Venezuela con Estados Unidos.

“La línea moderada de la administración Clinton estaba formulada por el embajador de Estados Unidos, John Maisto, quien argumentaba que el triunfo electoral abrumador de Chávez obligaba a Washington a asumir una posición tolerante, y que además las presiones económicas lo obligarían tarde o temprano a moderar sus posiciones”, escribió Ellner en su libro.

Pero el punto de vista opuesto fue defendido por los de la línea dura norteamericana, quienes finalmente incluyeron al subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio occidental, Peter Romero,  quien advirtió a Chávez que no pasara los límites de la acción aceptable.

“En una observación que fue noticia internacional, Romero se refirió indirectamente a la estrategia de Maisto hacia Chávez: “Ellos nos dicen ‘esperen’, pero nosotros los gringos no somos conocidos precisamente por nuestra paciencia”, escribió Ellner.

Luego vino el fallido intento de golpe de Estado contra Chávez atribuido a la administración Bush según un documento fechado el 6 de abril que fue enviado al Departamento de Estado. El golpe fue desactivado por cientos de miles de chavistas independientes de los movimientos de base, “desde abajo”, marcharon a las bases militares para exhortar a los oficiales a declararse en abierta rebelión en contra del golpista Pedro Carmona.

Tres años después en la Cuarta Cumbre de las Américas, auspiciada por la Organización de Estados Americanos, que se llevó a cabo en los primeros días de noviembre de 2005 en Mar del Plata, Argentina, los gobiernos de Mercosur frustraron el esfuerzo del presidente George W. Bush para reactivar las discusiones sobre el ALCA.

En 2007, Petróleos de Venezuela (PDVSA) volvió a poner en marcha la refinería Cienfuegos que la Unión Soviética abandonó tras su desintegración con la caída del Muro de Berlín, y se adueñó de 49 por ciento de la misma. También selló acuerdos similares con Brasil para construir una refinería en Pernambuco y un gasoducto en Argentina.

De hecho, en su artículo titulado Venezuela Reelects Hugo Chávez. What’s Next? para la publicación In These Times, Ellner manifiesta su preocupación por la polarización política de Venezuela en años recientes. Un reto que para resolverlo, según escribió, requerirá de “una considerable habilidad política”.

El estudio de 32 páginas señala que la “revolución bolivariana” ha sido la base de la política exterior de Chávez, la militarización del estado y de la sociedad para llevar a cabo funciones operativas como el abasto de alimentos, la simultánea relación de provocaciones y suministro estable de petróleo a Estados Unidos, la ‘petrodiplomacia’ en la región y la inspiración en la OPEP para el funcionamiento de PetroCaribe.

A nivel corporativo internacional, la publicación Energy Bulletin publicó que Chávez indemnizó al gigante Exxon Mobile con los mismos 255 millones de dólares que invirtió en Venezuela antes de la nacionalización de sus campos petroleros de la Faja del Orinoco, uno de los yacimientos más ricos del mundo, en lugar de los 12 mil millones de dólares que exigía tomando como base utilidades futuras.

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