El mito de Coco Chanel más vivo que nunca
Este año se cumplen 50 años de la desaparición de Coco Chanel pero su espírtiu está más presente que nunca
CIUDAD DE MÉXICO.
El perfume más famoso del mundo, Chanel n.5, capaz de vestir la desnudez de Marilyn Monroe, cumple 100 años y Paris se rinde ante la figura de Gabrielle Chanel con una gran exposción con 350 piezas cuidadosamente seleccionadas en el Palacio Galliera de París. El edifició lleva años de reforma con un presupuesto de 8 millones de euros.
Es una exposición única consagrada consagrada a la brillante trayectoria de la fundadora de Chanel y a su visión genuina de la elegancia femenina.
“Antes de ser una marca, Chanel fue una aventurera”, escribe Lilou Marquand, asistente de la diseñadora durante sus últimos años de vida, en su libro ‘Chanel me dijo…’. La aventura de Coco comenzó con una ruptura de los canones de la belleza femenina, un uso valiente de las prendas masculinas, y una mirada práctica de la elegancia unida al confort con piezas como el pantalón femenino.
No conforme con eso, cuido al máximo la calidad de sus telas y les otorgó a sus vestidos una ligereza desconocida. En 1910 puso ya sus primeros estandartes en su revolución de la moda con el traje con saco, a eso se suma el vestido negro, los tejidos tweed como sólo ella supo usar.
La exposición se centra la obra de Coco, aunque su biografía es muy rica, está organizada en orden cronológico, recorre con precisión la evolución de la diseñadora. Desde sus primeras piezas , que marcan el inicio de una nueva mirada a la moda y son emblemáticas, como su trenca marinera en tela de jersey de 1916, pasando por sus icónicos vestidos negros, hasta prendas más sofisticadas como sus creacones de 193. También está presente su mítico perfume Nº5, que ahora celebra por todo lo alto sus 100 años.
Su primera etapa muestra un gran respeto por la silueta femenina, y también por la comodidad de sus prendas, hay que pensar que en esa época las mujeres llevaban corsé, enaguas y un sofisticado vestuario muy lejos del confort. Coco se desprende de todo artificio y busca formas naturales. Después en los años 20 se sentirá más libre para crear su propia moda, es “el nacimineto de un estilo”. “Es la materia la que hace el vestido y no los ornamentos que podemos añadirle”, dijo Chanel por aquel entonces. Una declaración de principios que marcará cada uno de sus diseños. En busca de la simplicidad, sus prendas se inspiran en los códigos de la elegancia masculina y el dandismo, incluyendo materiales hasta entonces excluidos de la alta costura, como el tweed o la malla.
El perfume más famoso del mundo
Coco es capaz de combinar prendas cotidianas con otras extraordianarias de lujo. Vestidos, camisas, trajes con saco y pantalón o con falda hablan de un estilo más allá de los tiempos, donde lo sobrio puede ser elegante, lejos del recargamiento de la moda de principios del siglo XX. En ese contexto, crea Coco un perfume que representa toda la elegancia, el descaro y la vocación cosmopolita de la diseñadora.
Imposible dejar de lado una de las creaciones estrella de Gabrielle Chanel: el perfume Nº5. En 1921, rompiendo de nuevo con los cánones de la época, Ernest Beaux creó para Chanel una fragancia sin ningún aroma preciso, optando por un perfume construido a base de 80 esencias diferentes.
Hoy la fragancia celebra 100 años y lo hace con la gran estrella francesa Marion Cotillard. “senti una conexíón instantánea con Chanel N 5 que, más que una fragancia, es una obra de arte. Algo con lo que siempre soñé. La reconocida actriz francesa es recordada por su inter-pretación de Edith Piaf en la cinta La vida en rosa, que le permitió acceder a un Premio Oscar en 2017. Ha rodado un pequeño film por el centenario, “luna” que la muestra como una enigmática mujer que camina y la luz de la luna la transporta a una experiencia romántica en el astro noctur-no. Un detalle de trivia es que el vestido usado por Marion en el cortometraje fue el mismo que usó Mademoiselle Chanel y fue inmortalizado por Cecil Beaton en 1937.
El Palacio Galliera recoge también las creaciones más lujosas de Chanel. En 1930, sus austeras colecciones incluyen sutiles elementos de invención y clasicismo. Sin desequilibrar las líneas, la diseñadora abre la puerta a la asimetría. Ligeros volantes, lentejuela y perlas, jugando siempre con la monocromía. Los complementos empiezan a cobrar protagonismo y en su caso se convierten en leyenda, como los bolsos, zapatos o camelias.
Coco Chanel es además conocida en la historia por ser una de las mujeres pioneras en luchar por la libertad y por lograr un avance en la sociedad. Más allá de la moda. Coco dejó una gran huella y puso muy alto el valor de la mujer.
Puso de moda los pantalones en las mujeres, dejó artículos icónicos que siguen muy vigentes , su famoso perfume «Chanel nº5», el mini vestido «total black», el bolso de solapa «Chanel 2.55» o su traje universal con tejido «Tweed», son parte del gran legado de Coco.
Si Coco Chanel logró transformar la moda para siempre fue porque supo entender el aire de los tiempos. Hay quien compara su obra con la de Picasso, por su capacidad de ruputura. Sus sueños , desde su tienda de Douville hasta el éxito de la marca estuvieron acompañadas de artistas, escritores, financieros, hombres de mundo que impulsaron su creatividad y la llevaron a buen puerto.
Con muchos mantuvo relaciones amorosas, pero la mayoría, sencillamente, solo disfrutaban de tenerla cerca. Ahora, una biografía recién publicada en Reino Unido, Living with Coco Chanel. The homes and landscapes that shaped the designer, añade nuevos datos. Escrito por la escocesa Caroline Young, el libro recorre los lugares y casas que frecuentó Coco —unas veces, en calidad de amante de sus dueños; otras, como en el caso de La Pausa, su villa cerca de Montecarlo, como su orgullosa propietaria.
Hasta en el convento de Aubazine, donde la dejó su padre de niña, halló Young elementos que luego Coco referenciaría en su firma. “Fui a Aubazine, la abadía donde se crió después de haber sido abandonada a la edad de doce años. Es un lugar muy remoto, tranquilo, en lo alto de una meseta, rodeado de bosque, y descubrí que ahí es donde comienza la leyenda de Chanel”, cuenta la autora a EL PAÍS. Pero Living with Coco Chanel no es un mero compendio de datos de interiorismo; son las experiencias junto a los hombres de su vida que sin duda marcaron su obra. “El primero fue el oficial de caballería y heredero textil Etienne Balsan, que se fijó en ella cuando solo era una joven costurera.
Estando con Balsan, Coco conoció al empresario y playboy Arthur Boy Capel, su gran amor, que le ayudó a financiar su primera boutique. También fue destacado su affaire con el gran duque Dmitri Pavlovich, nieto del zar Alejandro II, que había huido de Rusia tras la revolución bolchevique O su larga relación con Hugh Grosvenor, segundo duque de Westminster, de quien Chanel tomaba prestadas las chaquetas de tweed que hoy son seña de identidad de la marca, y con quien vivió en una mansión en las Highlands” nos cuenta la periodista María Contreras en El País.
Y añade: “Que muchas de sus parejas fueran hombres ricos y poderosos no significa, para Caroline Young, que ella los eligiera así ex profeso: “No creo que los sedujera de forma deliberada; fue su pasión, creatividad y fuerza lo que atraía a la gente hacia ella. Sus amantes después de Boy Capel, incluyendo a Dmitri Pavlovich y Stravinsky, tenían muy poco dinero, pero se sintió atraída por Dmitri porque era un Romanov, y a ella le impresionaban los títulos. Cuando conoció al duque de Westminster, Chanel era muy rica por derecho propio, y él encontró su independencia refrescante”.
Chanel nunca renunció a esa independencia. “Se cree que se comprometió con Paul Iribe a mediados de los 30, pero él murió de un ataque cardíaco en las canchas de tenis de La Pausa delante de ella”, cuenta la biógrafa. “También pudo haber deseado casarse con el duque, pero ella no podía quedarse embarazada. Para entonces, Chanel podría haberse dado cuenta de que ser independiente y vivir de la manera que quería era vital para ella”. La propia mademoiselle lo resumió así: “Dios sabe que quería amor. Pero en el momento en el que tuve que elegir entre el hombre que amaba y mis vestidos, elegí los vestidos”.
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