Nothing Phone (4a) y 4a Pro: Diseño y mejoras que ganan usuarios
Los Nothing Phone (4a) y 4a Pro son dispositivos enfocados en diferenciarse en el diseño e implementan mejoras al hardware

El mercado de la telefonía móvil de gama media tiene un par de nuevos inquilinos que siguen conquistando usuarios: Nothing Phone (4a) y su variante Pro.
Estos dos equipos siguen enfocados en el diseño y en mejoras en hardware que justifican el salto en el precio. El Phone (4a) y Pro buscan sacudir el segmento de los 6 mil a 11 mil pesos. A pesar de las diferencias en sus apellidos, ambos dispositivos comparten el corazón de su rendimiento, utilizando el procesador Snapdragon 7s Gen 4 de Qualcomm.
Esta decisión de la marca sugiere que la potencia bruta no es el factor decisivo para elegir el modelo superior, sino los añadidos periféricos. Sobre el papel, el rendimiento debería ser muy similar en ambos, subrayando que la fluidez del sistema operativo Nothing OS 4.1 será prácticamente idéntica en las dos unidades, permitiendo una navegación ágil en tareas cotidianas.
La pantalla es uno de los puntos donde el modelo Pro busca distanciarse, ofreciendo una tasa de refresco de 144 Hz frente a los 120 Hz de la versión estándar. Aunque para el usuario común esta cifra puede parecer un tecnicismo, para los entusiastas de los videojuegos representa un valor agregado.
No obstante, críticos del sector mencionan que no es algo que marque una diferencia en un uso moderado del móvil, centrando la verdadera ventaja del Pro en su brillo pico ligeramente más alto, lo que facilita la visibilidad bajo la luz directa del sol.
En el apartado fotográfico es donde la brecha se vuelve más evidente, especialmente por la inclusión de un lente periscopio en el modelo Pro. Mientras que el (4a) estándar cumple con solvencia, el modelo superior apuesta por una versatilidad que intenta emular a las gamas altas.
El resultado del Pro es mucho más fotográfico, y probando ambos sensores se destaca el postprocesado y la capacidad de zoom que ofrecen texturas menos empastadas y una colorimetría más neutra que satisface a los usuarios más exigentes.
La autonomía y la gestión de energía también presentan matices importantes, como la inclusión de la carga inalámbrica inversa exclusivamente en la versión Pro. Ambas baterías están diseñadas para la longevidad, prometiendo conservar 90% de su capacidad tras mil 200 ciclos de carga, una cifra superior al promedio de la industria.
La diferencia está en la carga inalámbrica inversa, que sólo está disponible en el modelo Pro, una función útil para quienes necesitan recargar sus audífonos en una emergencia usando el teléfono como base.
La decisión de compra se reduce a una cuestión de sensaciones y presupuesto, ya que el diseño transparente sigue siendo la joya de la corona de la marca londinense.