Mafalda tenía pañuelo verde

• ¿Sabes, Quino? Tú no tuviste una hija, la creaste y al hacerlo, llegaron millones de Mafaldas.

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

                                                 ¡“Claro… Lo malo es que la mujer
                                en vez de jugar un papel, ha jugado un trapo
                                                en la historia de la humanidad".

                                                                                        Mafalda

La cantidad de mujeres que te han leído. La cantidad de nosotras que, por ti, miramos, desde niñas, más allá del horizonte o el porqué del sendero desde el cual te leímos por primera vez. Gracias a ti, Mafalda, millones nos identificamos, no sólo contigo, también con el resto de los personajes que te han acompañado y que estarán contigo siempre.

Todos ustedes que desde una viñeta han empoderado a tantas y por varias generaciones. “Mamá, ¿vos qué futuro le ves a ese movimiento por la liberación de la mujer... No, nada, déjalo…”, le preguntaste una vez a tu mamá, Mafalda, quien no te pudo contestar por estar fregando los pisos. Y ahí entendiste, y millones contigo, que ése no era el único destino posible. Gracias a ti por eso. Y gracias también a quien por más de 50 años dibujó no sólo tu forma, también le dio dirección a tu manera de ver el mundo.

Quino, gracias por Mafalda. Gracias por Libertad, por Felipe, por Miguelito, por Susanita, por Manolito. Gracias por todo tu universo, tan inagotable como el humor, ése que se abraza de la crítica para nunca andar sin él.

Gracias, por tanto. Esperaste a que esa pequeña feminista, contestataria, revolucionaria, reflexiva y combativa cumpliera 56 años para despedirte, para dejarla entre nosotros con todo su ímpetu para seguir buscando cómo y por dónde cambiar al mundo. Mafalda fue la primera gran empoderadora de todas las mujeres que hoy están, estamos.

Gracias porque a pesar del 2020, este 2020 y el 2021 y los años que siguen, te seguiremos teniendo, a ti y a tus personajes, para seguir luchando por redireccionar este planeta. Hace seis años recibías el Premio Príncipe de Asturias, uno más de los merecidísimos galardones que te fueron otorgados. Eran tiempos convulsos, no había pandemia, pero la humanidad entera, como siempre, vivía en eternos y muchos innecesarios conflictos: “¡Me urge que Mafalda haga una declaración! Me urge que se exprese sobre este mundo tan posmoderno, tan viejo, pero tan sujeto a su pasado (…) Para lo que sirve la posmodernidad. Todo marcha distinto, pero en la misma dirección. Grande Mafalda que, desde hace tantos años, le entendió a un mundo que hoy sigue descubriéndose: ‘No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta...’. Y aquí estamos, Mafalda, todavía intentando descifrar los errores de un pasado que seguimos cometiendo, pero siempre diciendo que ahora sí, ahora sí lo haremos bien”, escribí entonces en las páginas de este diario. Era 2014 y eso fue para ti, Quino, y para tu pequeña.

Y les hemos fallado en la velocidad de los cambios, porque ni se ha parado el mundo ni nos hemos bajado de él, la marcha va en la misma equivocada dirección. Pero, ¿sabes, Quino? Tú no tuviste una hija, la creaste y al hacerlo, llegaron millones de Mafaldas más a este mundo que hoy seguimos tratando de cambiarlo. (Y si de “jugar un trapo en la historia de la humanidad se trataba" a ver quién se atreve a negar que Mafalda hoy traería puesto por trapo un pañuelo verde y, de ser necesario, también pasamontañas)... 

Temas: