¿Tercera ola covid-19 a la vista?

Hay escuelas que no están en condiciones de regresar.

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

Esperemos que no, pero hay signos que marcan que en algunos estados el covid-19 se está volviendo a complicar. Si bien a nivel nacional, en los últimos cinco meses, los casos registran una tendencia a la baja, hay entidades, como Quintana Roo, Yucatán, Tabasco, Colima y Baja California Sur, en las que el aumento comienza a generar precaución.

No por nada 12 gobernadores decidieron no regresar a clases presenciales el lunes pasado. A nivel federal ya se habían comprometido al retorno a las aulas. Pero de último momento en Baja California Sur, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, Tlaxcala y Yucatán decidieron posponer la vuelta a clases hasta el ciclo 2021-2022. La ola está llegando al centro del país por el norte y por el sur. Quizá por eso parte de la estrategia, además de reactivar la economía, se basará en incrementar la vacunación contra covid-19 en los municipios fronterizos y en las zonas turísticas de la Península.

Y si a eso sumamos que tuvimos cierres de campañas electorales para gobernadores, alcaldes, diputados federales y locales, donde hubo aglomeraciones sin sana distancia y sin cubrebocas. Y que también hubo estadios de futbol saturados rumbo a lo que fue la final del torneo mexicano. Pues tenemos que existen diversos factores que aumentaron el riesgo de contagio.

Hay que recordar que la primera ola se dio a inicios de junio de 2020; la segunda ola, en enero y, hasta el momento, hay un descenso de casos y muertes. El número de hospitalizaciones incluso se han reducido en 88 por ciento.

Pero no es momento de confiarnos ni de bajar la guardia, aunque estemos en semáforo verde. El retroceso en algunos estados debe mantenernos en alerta para evitar esa tan sonada ola que nadie quiere que llegue.

ABATELENGUAS

Cuando la pandemia llegó, las autoridades educativas del país, federales y estatales literalmente salieron corriendo a sus casas y dejaron botadas y en el abandono las escuelas públicas. Sí, se trata de un descuido que va desde el nivel más alto de la Secretaría de Educación Pública hasta los directores de las escuelas. Como sea, no es posible que en las escuelas privadas todo esté en orden y que las públicas hayan tenido retrocesos en su infraestructura que hacen inviable el retorno a clases en cientos y cientos de planteles.

Hay escuelas que no están en condiciones de regresar a las clases presenciales porque no tienen agua para los baños, fueron vandalizadas y les falta lo más mínimo indispensable para poder operar. Ojalá que para el siguiente ciclo escolar la SEP esté mejor preparada y no aviente a los maestros a dar clases sin las medidas de seguridad sanitarias que se requieren, porque eso de que cada alumno limpie su lugar y cada maestro vea cómo distribuye a sus alumnos para que no estén cerca unos a otros, cuando no se cuenta con suficientes espacios, no es el mejor plan para prevenir contagios.

BAJO EL MICROSCOPIO

El ajuste de cifras de muertes por covid-19, dadas a conocer por el equipo de salud del subsecretario Hugo López-Gatell, previo y después de las elecciones, han molestado hasta al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien les ha endilgado más de un regaño por complicar el escenario político con sus datos “erróneos".

Por ejemplo, el 1 de junio, el director de Epidemiología de la Ssa, José Luis Alomía, en la conferencia vespertina, confirmó tres mil 924 muertes más por covid-19 al acumulado nacional, que para esa fecha era de 227 mil 840 defunciones, más 348 registradas recientemente, lo que daba un total de 4,272 defunciones. Después aclaró que ese incremento se debía a la confirmación de muertes sospechosas por el virus que fueron dictaminadas recientemente.

Ante la confusión del nuevo dato, el funcionario tuvo que explicar que esas 3,924 muertes recién confirmadas ocurrieron al inicio de la pandemia, mientras que las otras 348 ocurrieron en las últimas semanas. Este lunes pasado volvió a ocurrir lo mismo con las cifras de muertes. En la conferencia vespertina se presentó una gráfica que decía 241 mil 662 muertes por covid, y más tarde el subsecretario López-Gatell corrigió el dato y dijo que la cifra correcta era de 228 mil 838 muertes. Y justificó dicho error diciendo que se procesaron mal los datos. Pero como que al Presidente eso no le ha gustado mucho.

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