El Ejército, al rescate de las vacunas
• La vacunación está siendo coordinada por los militares.

Ruth Rodríguez
En el quirófano
El Ejército y la Armada de México se han convertido en piezas clave para la logística, distribución y aplicación de las vacunas contra covid-19, a grado tal que sin su intervención no se podría concretar el plan de vacunación que impulsó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Previo a la llegada del SARS-CoV-2 a nuestro país, el gobierno federal había desmantelado la estructura de distribución de medicamentos, vacunas y materiales de curación, que estaba en manos de empresas que habían construido, en la práctica, un monopolio, por lo que no hubo tiempo ni previsión para armar una nueva infraestructura que se hiciera cargo de esta tarea.
Frente a esta situación, la administración del presidente López Obrador determinó que los únicos con la capacidad de llevar a cabo toda esta logística, fuera del sector privado, eran las Fuerzas Armadas, que ahora controlan desde que la vacuna llega al país, su traslado, resguardo, distribución y entrega de la misma.
No hay una fase del proceso en la que no participen los militares. Tal parecería que no se trata sólo de un tema de logística, sino también de un esquema para evitar la corrupción y la distribución discrecional de la vacuna. Como se están dando las cosas, todo apunta a que el Presidente no confió en la honestidad de las autoridades civiles del sector salud.
Esta situación nos muestra que, tan pronto como pase la pandemia, el sector salud va a tener que llenar el gran hueco que ahorita están cubriendo las Fuerzas Armadas. Y, en teoría, esta tarea la tendrá que hacer la paraestatal Birmex, a cargo de Pedro Zenteno. Ya veremos si puede o no con el reto. Porque no sólo se trata de distribuir las vacunas anticovid-19, sino de todas las medicinas e insumos para los hospitales públicos del país. Su tarea es clave para el éxito o fracaso de los cambios que se están dando en el sector salud.
Desde que inició la pandemia, Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, S. A. (Birmex), estaba nadando de a muertito. Pero tal parece que, desde que le tocó intervenir en la compra de la vacuna rusa, comenzó a salir a flote. Desde hace dos semanas, Birmex también recibió los primeros lotes de medicinas de la megacompra que encabeza la UNOPS, y se encargó almacenar y distribuir las 871 mil vacunas de AstraZeneca, que se guardaron en sus instalaciones y se enviaron a los 32 centros de distribución. Todo, siempre, con apoyo del Ejército.
La paraestatal Birmex fue hace dos décadas la empresa más importante productora de vacunas en México. Pero en su breve historia tiene una larga lista de casos de corrupción e ineptitudes que la dejaron sólo en el cascarón, produciendo sueros antígenos, así como importando y comercializando vacunas y productos de diagnóstico fabricados por otras empresas.
Ahora el reto de Pedro Zenteno tendrá que ser reactivarla y volverla operativa.
abatelenguas
Los casos de contagios han bajado, pero la mortalidad sigue igual de alta. Esa es la percepción de muchos médicos en los hospitales. Y es que el semáforo rojo parece que se maneja con mucha discrecionalidad. De otra manera no se explica que, el 9 de febrero, el subsecretario Hugo López-Gatell externara su preocupación por el imparable incremento de casos en Morelos y que a la semana siguiente colocara a dicho estado en semáforo naranja. Qué forma de aplanar la realidad.
bajo el microscopio
La pandemia ha abierto nichos de oportunidades, como los que ha asumido la empresa de seguros Axa al comenzar la apertura de clínicas donde la gente pueda prevenir y controlar enfermedades. Quizá un poco como el modelo de los consultorios anexos a farmacias, pero con la diferencia de tener un seguimiento más puntual de los pacientes a través de un expediente electrónico.
El desbordamiento de los servicios públicos de salud ha hecho posible el surgimiento de estos espacios. No por nada, Alejandro Pérez y Héctor Sobrino, directivos de esta aseguradora, nos comentan que se han multiplicado las videollamadas para solicitar consulta médica, y reconocen que, ante el alto número de pacientes con seguro de gastos médicos mayores que reclamaban una cama para ser atendidos por covid, hasta tenían lista de espera en los hospitales privados.