Más escándalos del régimen chavista
Alex Saab viajaba como diplomático a países aliados para comprar alimentos y medicinas a sobreprecio.

Ricardo Ortiz Esquivel
Internacionalística
Durante la tarde del 16 de octubre, comenzó a difundirse información sobre una aeronave Gulfstream que viajaba de la isla Cabo Verde, África, hacia rumbo desconocido. Entre reportes y noticias, me llegó una información donde se confirmaba mediante un funcionario estadunidense “de alto rango” que en el jet Gulfstream con matrícula N708JH y propiedad del Departamento de Justicia de Estados Unidos, venía a bordo un pez gordo de la dictadura venezolana de Nicolás Maduro. El destino final era Miami, Florida.
Alex Saab, quien fuera uno de los operadores, presta nombres y negociadores más importantes del régimen chavista, se encontraba volando en calidad de extraditado para ser entregado a la justicia estadunidense. El gobierno de Cabo Verde decidió extraditar a Saab, quien se encontraba detenido desde junio de 2020, después de viajar al país insular para comprar alimentos y medicinas, bajo el encargo del gobierno venezolano. Aunque contara con inmunidad diplomática, la orden vino desde la Embajada de Estados Unidos en Praia, Cabo Verde.
La extradición del empresario se confirmó apenas hace algunos meses aun con las plegarias del régimen de Maduro y el equipo de abogados que se le otorgaron al colombiano nacionalizado venezolano.
En junio de 2019, un tribunal de Miami le levantó ocho cargos por lavado de dinero y conspiración para cometer ese delito. Según el Departamento de Justicia, dichas prácticas implican violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).
El régimen chavista hizo todo para frenar la extradición y utilizó todos los recursos legales para que Cabo Verde regresara a Saab a Caracas. El miedo no anda en burro, pues se sabe que el aliado del chavista podría hablar y soltar la sopa de todas las corruptelas, tranzas y crímenes que ha cometido la dictadura chavista por años. Y, aunque haya declarado en una carta que no confesará nada ante la justicia estadunidense, sólo se debe esperar a que la presión del gobierno de Estados Unidos haga contrapeso para que el diplomático y operador venezolano revele todo lo que sabe. Vamos, ¿qué más le quedaría al nativo de Barranquilla? Quedar preso por más de 20 años en una prisión federal estadunidense o confesar todo sobre la dictadura chavista y los negocios turbios y corruptos que él realizó junto con Chávez y Maduro.
Entre 2011 y 2015, Saab junto con Álvaro Pulido, cercano suyo, conspiraron en una red de corrupción para lavar dinero de sobornos que provenían de contratos para realizar proyectos públicos y fraudes al sistema de control de divisas de Venezuela. El monto transferido desde Venezuela a través de EU, fue aproximadamente de 350 millones de dólares a cuentas en distintos países.
Desde 2018, Saab viajaba como diplomático a países aliados para comprar alimentos y medicinas. Los compraba con dólares, oro y petróleo; pasaba la factura a mayor precio y se vendían en Venezuela más caros.
En septiembre de este año se detuvo en Madrid al general venezolano Hugo el Pollo Carvajal, titular de la inteligencia venezolana durante el gobierno de Hugo Chávez. Estaba prófugo desde el 2019. Próximamente, será extraditado a Estados Unidos.
Según medios españoles, Carvajal confesó que Chávez enviaba cantidades importantes en dólares a países afines a la dictadura venezolana: Argentina, Bolivia, Paraguay, Cuba, entre otros.
Como puede ver, todo esto huele a podrido y a corrupción.
Seguiré escribiendo sobre este tema en las próximas semanas.