Decir la verdad

Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia. Mi querido viejo, pertenecemos a esa afortunada generación de hombres y mujeres que creció recibiendo principios y valores, tanto en la casa como en la escuela. Tú recuerdas que teníamos la materia de civismo, en ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.

Mi querido viejo, pertenecemos a esa afortunada generación de hombres y mujeres que creció recibiendo principios y valores, tanto en la casa como en la escuela. Tú recuerdas que teníamos la materia de civismo, en la que nos enseñaban a comportarnos adecuadamente en la sociedad, con decencia y con verdad. Y en casa nuestros padres no perdonaban ni la más pequeña mentira y nos decían: en todo lo que hagas y todo lo que digas, no mientas. 

Han pasado muchos años y aquí estamos, viendo cómo en todo el mundo y en nuestro México la mentira se ha enseñoreado en muchos lugares: mienten en el gobierno, mienten en las noticias y mienten negando. Tal parece que todos los seres humanos mienten y, ahora, con el surgimiento de las redes sociales, se publican mentiras o datos falsos mañana, tarde y noche.

Recuerda que Donald Trump fue uno de los mentirosos más conocidos, pues en cuatro años se le comprobaron más de 40 mil mentiras. Ésa fue una de las razones por las que las elecciones presidenciales terminaron con un conflicto nunca antes visto: la toma del Capitolio por una turba de vándalos que creyeron en las mentiras de aquel presidente.

Es por eso que quiero conversar contigo para invitarte a que difundas la importancia de la verdad. Lo malo de las mentiras es que haya personas, en este caso millones de personas, que las creen. Piensa lo que dijo el sabio A. Weiss: No dejes que insulten tu inteligencia y tu valor con mentiras baratas y así no serás víctima de las mentiras escritas o dichas por el Presidente y sus funcionarios.

Tú conoces las mentiras que surgen todos los días desde el podio presidencial, allá en Palacio Nacional: sobre la corrupción del aeropuerto de Texcoco, sobre la venta de un avión, sobre el control de la pandemia  por covid, sobre la marcha de la economía, sobre la vacunación, sobre el proyecto Sembrando Vida, el cual ha erosionado miles de hectáreas, sobre los feminicidios y tantas cosas más. Las estadísticas señalan que, en promedio, el Presidente de la República miente 68 veces en cada mañanera, más de 50 mil desde que tomó posesión (Spin, Taller de comunicación política, 19 abril 2021).

Nuestra tarea como viejos es denunciar lo que vemos, nuestra tarea es recordar que México es un país grande, generoso y que los mexicanos somos trabajadores, emprendedores, esforzados y nos sentimos muy mal por estar invadidos de delincuentes, ladrones, secuestradores, asesinos, narcos, sin que se haga nada para combatirlos, y que todas las mañanas se cubra con mentiras la realidad nacional. 

Recordemos que al hablar de mentiras D’Israelli dice: “Hay tres tipos de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”, y que cuando las autoridades mencionan cifras que no concuerdan con la realidad, están diciendo mentiras y deben denunciarse. Los médicos, científicos e investigadores hemos denunciado las mentiras alrededor del manejo de la pandemia por covid, y ahí están para que la historia lo documente. A propósito otra cita, ésta de Mason: “Deja que el karma se encargue de las mentiras”, porque tarde o temprano surgirá la verdad.

Querido viejo, exige la verdad, apoya la verdad, denuncia la mentira en todas sus formas y eso servirá para que más mexicanos se den cuenta de las realidades de nuestro amado país. Y, como buen ciudadano, querido viejo, vota el 6 de junio.

*Médico y escritor.

Facebook: Rafael Álvarez Cordero.                                                     

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