Ansiedad vs. estrés

La realidad nos sigue enfrentando y lo hará por un tiempo más a un estrés que excede muchas veces lo conocido, es posible que siga aumentando en la población, así como los trastornos de la ansiedad

El miedo no evita la muerte. El miedo evita la vida.

                Naguib Mahfuz

De acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud), las enfermedades mentales han crecido considerablemente desde el año 2017 en la población mundial, una de cada cinco personas padece o padecerá algún trastorno de estrés o ansiedad en su vida. La situación actual que vivimos a partir del covid-19 y los estragos que ha dejado, físicos y económicos, así como el aislamiento al que hemos estado sometidos, han agravado esta situación, por eso es tan necesario que podamos definir con claridad ambas enfermedades, que si bien nos han ayudado a sobrevivir, afectan directamente nuestra calidad de vida.

El estrés y la ansiedad coinciden en que ambas son emociones que ayudan al organismo a prepararse para hacer algo importante. Ambos producen una reacción sicofisiológica de activación intensa del sistema nervioso central y en todo el organismo. Aparecen cuando se ha de actuar en una situación que demanda un esfuerzo intenso o sostenido y sirve para activar y hacer frente a una amenaza o peligro en el presente o en el futuro. Ambas emociones son normales en todos los seres humanos y nos mantienen alerta para enfrentar el peligro o la adversidad.

Las diferencias entre la ansiedad y el estrés básicamente son las siguientes: la ansiedad surge por factores internos de la persona; el estrés surge por factores externos del contexto; la causa o el origen de la ansiedad es incierto (puede ser una amenaza incluso irreal); las causas del estrés son específicas (por una situación, actividad o tarea); con respecto a las emociones, en la ansiedad se presenta un miedo inminente al peligro, malestar general e irritabilidad; en el estrés, las emociones son preocupación, frustración y nerviosismo; el tiempo es un factor relevante en la ansiedad, los síntomas tienden a prevalecer de forma permanente; en el caso del estrés, los síntomas desaparecen en cuanto finaliza la situación que los haya generado. La ansiedad tiene su enfoque en el futuro; el estrés tiene su enfoque en el presente.

La ansiedad es una reacción ante estímulos que se perciben como amenazantes para el organismo. El estrés, en cambio, es una reacción o respuesta de emergencia que se activa para hacer frente a un sobreesfuerzo físico o sicológico o cuando las demandas del medio exceden a los recursos o competencias del sujeto.

La realidad nos sigue enfrentando y lo hará por un tiempo más a un estrés que excede muchas veces lo conocido, es posible que siga aumentando en la población, así como los trastornos de la ansiedad. Vivir con miedo a todo no es vivir, vivir con la angustia que ambas situaciones producen tampoco lo es, nadie es capaz de soportar ese estado por mucho tiempo.

Por eso hoy le invito a pedir ayuda a un especialista en caso de que así lo necesite, es cierto que todos tenemos alguna vía de escape a situaciones de esta naturaleza, sin embargo, es muy probable que éstas no funcionen en esta realidad que vivimos o bien, y quizá más importante, hayan dejado de ser saludables.

Créame, en situaciones como éstas, es aconsejable que no esté solo y que valore los placeres simples de la vida, que mantenga la comunicación con sus amistades o seres queridos, que salga a caminar, que sienta el sol, la brisa, que respire profundamente, que elija una actividad que disfrute, que mejore sus hábitos o cambie algunos y, sobre todo, no se aísle… la comunicación, la risa, una muestra de cariño, de aprecio, un abrazo si es posible, una buena charla. Rodearse de personas positivas y eludiendo las negativas puede coadyuvar enormemente ante este tipo de situaciones.

Recuerde que la vida vale la pena vivirse lo mejor que se pueda, recuerde que el dolor existe, pero que el sufrimiento es opcional, no se deje vencer, como todo esto seguro pasará también, por eso mejor utilice todas sus herramientas o válgase de otras que existan o descubra y trabaje en su salud mental, puedo asegurarle que ésa es la mejor inversión de su vida. Como siempre, usted elige.

¡Felices apoyos, felices vidas!

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