Oscarito, con cariño, que cantemos juntos muchos tangos más en la vida…
El genio del tango, Carlos Gardel, en su famoso tango Volver, expresaba la famosa letra que dice eso de “que 20 años no es nada”, aunque, en ocasiones, 20 años representa un inmenso tramo de vida que, por sí solo, representa una gran etapa de la existencia.
Me encuentro en Los Cabos, Baja California Sur, en el marco del vigésimo aniversario del torneo del PGA Tour, World Wide Technology Championship, en el hermoso campo El Cardonal, diseñado por la firma de Tiger Woods, lo que le da un tono muy particular. Es, sin duda, una gran meta conmemorar el vigésimo aniversario del primer torneo del PGA Tour que se celebró fuera de Estados Unidos y Canada, iniciando su destino en el hermoso Mayakoba, cambiando su sitio hasta el extremo más al sur de la península bajacaliforniana, un espectáculo de lugar.
La suma de esfuerzos de una inmensa empresa de tecnología WWT, la belleza de un gran campo de golf, la impecable organización que encabeza el buen Joe Mazzeo, hacen de este evento uno excepcional, gran promotor del gran destino para el turismo deportivo, en particular del golf, pues tienen 20 maravillosos campos de los mejores diseñadores, como Nicklaus, Norman, así como el de Tiger, muchos de los cuales se han convertido en clubes privados, pero aún con una buena oferta para el turismo del deporte de los bastones, que suele desembolsar buenas cantidades para practicar su deporte favorito, así como para conocer nuevos campos; sin duda, es un turismo de gran derrama económica.
Por lo pronto, el torneo ha iniciado con un clima espectacular, con formidables actuaciones en la primera ronda, destacando por México el poblano Kris Ventura, que juega con la nacionalidad de su madre, noruega, pero habiendo nacido en Puebla e hijo de padre mexicano, pues no hay duda de que es compatriota, que inició con cuatro bajo de par, mientras que otro poblano, Alejandro Madariaga, cerró con águila el hoyo 18 para un acumulado de tres abajo, al igual que el tapatío Álvaro Ortiz, con buenas perspectivas hacia el fin de semana, esperemos que coronen un excepcional torneo.
Este día tuve el gusto de entrevistar al creador de lo que hoy es el desarrollo Diamante, Ken Jowdy, un inversionista del vecino país del norte que hace 20 años decidió comprar tierra para desarrollar lo que hoy es un paraíso del golf, con dos campos, Dunes y El Cardonal, con un tercero en construcción, Legacy, también diseño de Tiger, pero, sobre todo, con un desarrollo turístico que hoy es un orgullo para nuestro país.
Gracias, Ken Jowdy, por apostar por México y por generar más de 800 fuentes de empleo directo, así como el paraíso de Diamante, un sueño de lugar.
