Hace 40 años
• Vaya espectáculo el que ofrece la liga profesional de futbol americano, partidos emocionantes, finales cardiacos y los ratings televisivos más altos del año en el vecino país del norte.

Pablo Carrillo
La neurona
En un par de semanas se van a conmemorar cuarenta años del Super Bowl XX, ha pasado el tiempo, en esa ocasión acudí como reportero, pues apenas hacía unos meses me había incorporado a colaborar a Televisa. Era algo muy distinto a lo que se vive hoy en el juego final de la NFL, mucho menos prensa, menos expectación, pues la explosión de popularidad de la liga aún no era, siquiera cercana, a lo que hoy sucede.
Francamente que tengo maravillosos recuerdos de ese Super Bowl, en esos días, el buen
Enrique Garay, al igual que yo, éramos novatos en el equipo de comentaristas de futbol americano en la empresa de Avenida Chapultepec 18, transmitíamos los partidos por la radio y en contadas ocasiones nos convocaban a narrar encuentros de la liga profesional, casi siempre narrábamos partidos en televisión del colegial, pero de que la pasábamos de maravilla, no había duda.
La sede fue Nueva Orleans, ciudad perfecta para el gran partido, pues es un lugar turístico, una ciudad pequeña, donde se hace una interminable fiesta esa semana. Los Osos venían rodeados de una temporada muy especial, pues después de muchos años de sequía, de malos resultados, la llegada del coach Mike Ditka, de grandes talentos que llegaron para arropar a uno de los más grandes de la historia de la NFL, Walter Payton, hicieron de ese equipo uno ganador, con nombres como aquel enorme tacle defensivo William, El Refrigerador Perry, el quarterback Jim McMahon, más loco que una cabra, así como aquella gran defensiva 46 encabezada por Mike Singletary.
Inolvidable, pues, el triunfo de los Osos, su único en la era del Super Bowl, llegando a su noveno título en total, pues se trata de una de las franquicias más antiguas en la liga, ahora sus fieles aficionados están esperanzados en poder regresar, cuarenta años después, a disputar el trofeo Vince Lombardi, situación complicada, mas no imposible, máxime después de la inmensa remontada ante los Green Bay Packers, su legendario rival.
Vaya espectáculo el que ofrece la liga profesional de futbol americano, partidos emocionantes, finales cardiacos y los ratings televisivos más altos del año en el vecino país del norte, no en balde es la liga económicamente más poderosa de deportes profesionales del mundo, su modelo de negocio es extraordinario, pues buscar la equidad en el gasto de los equipos y en los ingresos, y de ahí la inmensa paridad y grandes encuentros, es una maravilla.
A seguir disfrutando de los play offs, y que gane el mejor.