iGen

Por Santiago García Álvarez* Jean Twenge escribió en 2017 un libro titulado iGen en el que hace una descripción de la también llamada Generación Z. Explica que los millennials estaban acostumbrados a los motores de búsqueda en internet, mientras que los miembros ...

Por Santiago García Álvarez*

Jean Twenge escribió en 2017 un libro titulado iGen en el que hace una descripción de la también llamada Generación Z. Explica que los millennials estaban acostumbrados a los motores de búsqueda en internet, mientras que los miembros de iGen se relacionan más con redes sociales. Según la hipótesis de Twenge, los motores de búsqueda no cambian las relaciones colectivas, pero las redes sociales sí generan un modo distinto de conectarnos. Eso ha impactado, de modo importante, en la generación actual de jóvenes y adolescentes.

El investigador Jonathan Haidt hizo un estudio recientemente sobre los adolescentes actuales. Según su hipótesis, los miembros de la Generación Z han sido educados bajo una lógica excesivamente protectora. En su libro The coddling of the american mind muestra algunos estudios dramáticos. El porcentaje de muchachos deprimidos, especialmente mujeres, ha incrementado de modo importante desde 2004 a la fecha. Al mismo tiempo, las tasas de suicidio adolescente han subido en ambos géneros. Según relata en su estudio, las niñas han sido más afectadas que los niños. Una teoría que explica esa situación se debe a que éstas se sienten más afectadas por las diferencias entre apariencia y realidad. Son bombardeadas con imágenes de otras mujeres hermosas y eso les genera más inseguridad en relación con su propia apariencia. La segunda es que las redes sociales, comparadas con las ordinarias, dan un mayor peso a la exclusión, ante la que las chicas se sienten lastimadas: observan actividades divertidas donde abiertamente fueron excluidas.

Según los estudios de Twenge, una de las causas principales del incremento de enfermedades mentales es el uso de celulares y de otros dispositivos electrónicos a los que actualmente existe dependencia.

¿Cómo funciona la adicción? Según los expertos, se trata de complicadas combinaciones entre factores biológicos, químicos y sicológicos. Las sustancias químicas tienen una importancia capital; seguramente hemos oído hablar de endorfina, dopamina y serotonina, por mencionar algunas. Dentro de ellas, la dopamina se ha estudiado recientemente con mayor profundidad y parecería que tiene una importante correlación con las adicciones. El alcohol, las drogas, la nicotina y las apuestas generan dicho neurotransmisor. Lo mismo sucede con los celulares y los aparatos electrónicos.

Cuando una persona se despierta con la necesidad de un trago es posible que tenga un problema de alcoholismo. ¿No sucede algo parecido con los celulares? Si lo primero que buscamos al levantarnos es éste y tenemos necesidad inmediata de entrar a redes sociales quiere decir que estamos tomando conductas de tipo adictivo. Lo mismo sucede si hay una incapacidad para dejar de verlo por un periodo largo. Esta realidad, sin duda presente en los adultos, tiene especiales implicaciones en la gente joven.

La adicción, que viene de addictus (comprometido u obligado) está relacionado con una necesidad compulsiva por consumir un bien concreto. Uno de los problemas de éstas es que restringen nuestra libertad. Nos hacen esclavos de las cosas a las que somos dependientes. Esa esclavitud existencial nos impide desarrollar nuestras capacidades al máximo.

Los adolescentes y los jóvenes, miembros de iGen, son más propensos a las adicciones electrónicas. Además de representar un problema en sí mismo, estas conductas restringen su campo de acción. Dedican excesivo tiempo a la pantalla dejando de lado muchas oportunidades y placeres de la vida. Las relaciones humanas cara a cara, las conversaciones profundas, los paseos por sitios agradables, el deporte, las bellas artes y tantas otras actividades humanas disminuyen sus espacios por una alternativa que con frecuencia resulta reduccionista.

Hoy en día, las secundarias, preparatorias y universidades reciben más casos de estudiantes con problemas de ansiedad y depresión. Es momento para pensar soluciones a estos inconvenientes y detectar con mayor claridad sus posibles causas. Los comportamientos adictivos han llevado, en parte, a estos problemas mentales, que a su vez generan un

círculo vicioso de mayor necesidad. La adicción electrónica, a diferencia de las tradicionales, se presenta ahora en edades menores y es importante atenderla a tiempo.

*Rector de Campus México de la Universidad Panamericana.

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