¿Será Trump quien acabe con los abrazos y besos?
Ante la pregunta de una reportera a López Obrador sobre si contaba con evidencias para asegurar que los conservadores están detrás del movimiento #ElNueveNingunaSeMueve, el Presidente ocupó para su respuesta 14 minutos de la conferencia en explicar sus razones con un ...

Miguel Ángel Godínez García
Alto mando
Ante la pregunta de una reportera a López Obrador sobre si contaba con evidencias para asegurar que los conservadores están detrás del movimiento #ElNueveNingunaSeMueve, el Presidente ocupó para su respuesta 14 minutos de la conferencia en explicar sus razones con un pasaje de la historia, después de toda una explicación que llegó hasta Santa Anna, le pidió a Jesús Ramírez proyectar la carta de Leona Vicario, publicada por el periódico Federalista en 1831 a Lucas Alamán, considerado el padre del conservadurismo.
La lectura de este documento aburrido y totalmente fuera de contexto sólo dejó como evidencia los tragos amargos que su equipo de comunicación tiene que pasar por sus ocurrencias.
Las pruebas de su acusación son los acontecimientos del pasado en un contexto diferente. Mientras el país vive una guerra incontenible de violencia e inseguridad, mientras se desploman las economías de diversos ramos, mientras el sector salud vive su peor momento y en plena víspera de la llegada a nuestro territorio del coronavirus que está poniendo a temblar a la humanidad por su mortalidad y a las economías de todo el mundo, el Presidente pasa las horas en un micrófono para distraer con toda intención los temas prioritarios y graves que empiezan a debilitar a su administración.
El asesinato de 3 estudiantes y a un chofer de un servicio de transporte parece no importarle, ni las 320 mujeres muertas en el mes de enero, ni el bebé alcanzado por una bala en brazos de su madre. Ante estos hechos la respuesta sólo va dirigida a las mujeres manipuladas por los conservadores imaginarios del Presidente. No así, instituciones como las Secretarías de la Defensa y de Marina han dado su apoyo a este movimiento e impulsan a sus mujeres en el activo a participar, entendiendo con mucha asertividad y juicio social, la importancia de enviar a la sociedad un mensaje de solidaridad y comprensión por la dura oleada de feminicidios y la indefensión en la que se encuentran. Esto no es un hecho menor debido a que las Fuerzas Armadas forman parte del Gabinete de Seguridad, que por razones ajenas a ellos, no ha dado resultados.
Alfonso Durazo no ha participado en ninguna mañanera para informar sobre feminicidios o mostrar solidaridad para estas mujeres y para las familias de los muertos que suma en su escritorio todos los días. Esconde la cara detrás de la reacción de su jefe supremo ante este movimiento, pero luce sonriente con el anuncio del nombramiento como comisionado del Servicio de Protección Federal a Manuel Espino, un hombre que en el pasado señalaba a López Obrador como un peligro para México, recordemos que esta administración ha sacado del purgatorio a muchos traidores del pasado que con sólo ser tocados por la 4T, se dignifican para seguir pegados a las ubres del erario.
Cuidar los edificios del gobierno por encima de las mujeres es lo que importa, sobre todo ahora que osaron las feministas pintar las puertas del Palacio. No existen los hechos, ni palabras ni las voces que puedan cambiar la realidad y que puedan por lo menos ser consideradas para rectificar. Hace apenas unos días, Durazo vivió vergonzosos momentos en la Reunión Binacional de Planeación y Seguridad fronteriza en donde el embajador Christopher Landau olvidó la diplomacia y el respeto de no intervención para culpar a México de todo lo que sucede, sin tomar en cuenta la responsabilidad de EU en el tráfico de armas y el consumo de drogas de su población, para decirle contundentemente que han existido demasiadas reuniones sin ningún resultado. Ante estos hechos, Durazo no tuvo nada que decir, ni en la reunión ni a la opinión pública, justo ahora cuando al presidente Trump no le basta con promover su reelección intimidando a sus ciudadanos con los migrantes en su territorio, sino ahora con la violencia de nuestro país.