De regreso de donde nunca debió salir
No siempre los negocios son exitosos, se arriesga y se gana o se arriesga y se pierde, la diferencia está en que no duele cuando arriesgas lo que no es tuyo. El retorno del Morelos al Hangar Presidencial, de donde nunca debió salir, es el claro ejemplo de un muy mal ...

Miguel Ángel Godínez García
Alto mando
No siempre los negocios son exitosos, se arriesga y se gana o se arriesga y se pierde, la diferencia está en que no duele cuando arriesgas lo que no es tuyo.
El retorno del Morelos al Hangar Presidencial, de donde nunca debió salir, es el claro ejemplo de un muy mal negocio, una mala decisión que se dio sin analizar o prever las consecuencias de su fracaso, una idea que nace del estómago de quien tiene hoy el poder de decidirlo todo.
Si le sumamos al costo los 30 millones de pesos que pagamos por tenerlo varado en EU, más los costos de movilidad en vuelos comerciales del Presidente y gabinete, más la pérdida de tiempo de horas de trabajo de los mismos, más los 3 millones del rescate de Evo, este avión lo convirtieron en uno que no tiene ni Obama.
México no sólo cuenta con este avión, sino también con la infraestructura que tiene la Fuerza Aérea en espacios, pilotos, mecánicos capacitados y personal especializado para el control y mantenimiento de la flota aérea oficial, la especialización de una tripulación que fue entrenada por la misma BOING, empresa a la que se le compró el avión presidencial, además del hangar construido por el Gral. Miranda, que ya había costado al Estado mil millones de pesos, más la seguridad militar que sigue resguardando a los hangares oficiales.
Todo lo anterior le hubieran ahorrado muchos discursos al Presidente y mucho dinero a México. Hoy no sólo se hace el ridículo al traerlo, lo hacemos al ver cómo desde Palacio Nacional se intenta promover “un avión que por su fama vale mucho, lo entregamos con todo y ceremonia”.
* Amistosa y anecdótica la comida de Conago en Palacio Nacional, muchos temas son los que a los gobernadores los implica en su relación con el Presidente, por un lado, la reunión con Durazo se dio en términos más o menos tensos, ya que los señalados por el Presidente como faltistas a las reuniones de seguridad exigieron más seriedad a esos comentarios, pues no aceptaron que su inasistencia sea la causa del problema de seguridad en sus estados. Por si los problemas fueran pocos, emboscaron a un convoy de militares y murieron cuatro elementos. Si el aumento del 58% en 2019 en militares muertos no exige a la estrategia de seguridad cambiar el rumbo, el Presidente deberá idear un discurso más convincente a los deudos que han perdido a sus hijos o esposos, para así mejorar la moral de los soldados y sus familias.
Una GN que en la frontera norte es atacada por el narco y otra en el sur con una nueva oleada de migrantes hondureños.
* Difícil situación la que le espera a nuestra GN. A pesar de los indicadores negativos que Jorge Ramos le expuso al Presidente en su mañanera sobre la cifra de muertos en lo que va de su administración, sin embargo el mandatario insiste en que la estrategia va bien, comprometiéndose a bajar estos índices al mes de diciembre. Por lo pronto, a las cifras de Ramos se requiere aumentar los 4 militares emboscados y 82 homicidios dolosos del 15 de enero, en donde Guanajuato se lleva el mayor número de ellos. Si estas cifras, esta realidad y la violencia exacerbada día tras día no son razón suficiente para cambiar la estrategia, no lo será nada, sobre todo, cuando vemos la indulgencia de quienes defienden mediáticamente las ocurrencias de la 4T, señalando por encima de la tragedia a su objetivo favorito, como responsable de los asesinatos de un menor y, más aún cuando el menor proviene de una familia con fuertes indicios de pertenecer al crimen organizado.
DE IMAGINARIA
Si la estrategia para la pacificación depende de reconstruir el tejido social, debiera comenzar el gobierno por evitar la corrupción en Conade, deportistas denunciaron el desvío de 13 millones de pesos destinados a gastos de entrenadores y deportistas para competencias. Ana Guevara se limita a decir que habrá una investigación ¿hasta cuándo un director se hará responsable de la corrupción que ocurre en su nariz?