La izquierda española
España no es ajena a las turbulencias políticas que han pasado de excepción a regla. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sufrió el desgaste del poder después de una presidencia de Rodríguez Zapatero, que fue de claroscuros. Los claros muy claros y los oscuros muy oscuros. Rodríguez Zapatero pasará a la historia por haber generado una de las crisis más serias en el mundo dilapidando la solidez económica que Aznar había dejado
La crisis fue tan profunda que ganó la presidencia Mariano Rajoy, un hombre gris, muy gallego en sus formas que le tocó hacer ajustes que tienen a España creciendo nuevamente. Pero el Partido Popular estuvo involucrado en varios asuntos de corrupción que terminaron con la segunda legislatura de Rajoy a la mitad.
Rajoy había ganado la presidencia a Alfredo Pérez Rubalcaba, quien fue el sucesor de Zapatero en el PSOE. Pérez Rubalcaba no pudo hacer nada ante el descontento español y al perder la elección dejó libre el liderazgo; entonces llegó un oportunista. Pedro Sánchez llegó al liderazgo del PSOE fundamentando su presencia en superficialidades.
Pedro Sánchez no ha dudado en poner a España en crisis constitucionales. Durante la segunda elección legislativa del señor Rajoy, Sánchez, con la primera minoría del Parlamento decidió intentar formar gobierno en dos ocasiones. En el parlamentarismo, usualmente ese sitio se le otorga a la primera mayoría. El señor Sánchez se unió con el nuevo partido de centro derecha español, Ciudadanos, e intentaron forzar a que el PP no repitiera la Presidencia. La crisis fue tal que no se pudo formar gobierno y se tuvieron que repetir elecciones con un resultado muy parecido. El señor Sánchez volvió a intentar formar gobierno, pero al ser claro que el PP tenía la mayoría, los dirigentes del PSOE forzaron la salida de Sánchez.
Rajoy pudo formar gobierno y seguir con las reformas económicas, pero el PSOE quedó endeble y tuvo que llevar a cabo un proceso interno de selección de dirigencia donde se presentó el señor Sánchez, otra vez, y ganó.
Paralelamente, el PP seguía desangrándose en los sondeos gracias a procesos judiciales de corrupción y el desgaste de las medidas económicas, así como el manejo de la situación en Cataluña. Hace un par de meses, el PP como institución fue condenado culpable en un escándalo de corrupción mayor y con ello el oportunista de siempre, el señor Sánchez, pidió una moción de censura (un instrumento del parlamentarismo para forzar elecciones o la caída de un gobierno). Sánchez finalmente lo consiguió, tiró a Rajoy para ponerse él.
Con 84 escaños, que es un número muy limitado de diputados, y requiriendo asociarse con otros partidos nacionalistas (como el PNV y algunos independentistas catalanes) el señor Sánchez es hoy el presidente de Gobierno de España. Imagine usted, querido lector, lo que el señor Sánchez tuvo que acordar para obtener dichos apoyos. Lo primero es que el gobierno español ha suspendido la aplicación del artículo 155 en Cataluña, tema gravísimo porque el golpismo sigue ahí. Ahora, el Tribunal Constitucional y la Fiscalía General del Estado (órganos independientes al gobierno, porque España sí es un país de primera) han expresado su extrañeza ante el “cambio” de postura del gobierno en torno al intento de golpe de Estado en Cataluña del 1 de octubre.
Al señor Sánchez no se le ha ocurrido otra cosa que anunciar que exhumará los restos de Franco del Valle de los Caídos atacando claramente al otro partido constitucionalista de España que es el PP. Personalmente, creo que Franco no debería estar ahí, pero definitivamente no es el momento. Lo más importante para España es cerrar filas frente a su amenaza más grande que es el independentismo, pero el señor Sánchez es un oportunista e intentará terminar la legislatura cediendo lo que se requiera al independentismo.
No son buenos augurios para el futuro próximo de España; hay irresponsables en todos sitios. Los partidos constitucionalistas deben forzar a elecciones ya, no puede sostenerse un gobierno sin votos y con acuerdos en lo oscurito.
Abogado y opinante
Twitter: @LlozanoO
