Guía del voto
El objetivo de este artículo es dar un consejo, no pedido, respecto de cómo debe razonarse un voto en una elección como en la que estamos. Ya con las campañas en un estado muy avanzado, hemos tenido la oportunidad de escuchar a los candidatos, de ver quiénes los rodean y confirmar que el estado de ánimo de los mexicanos no ha cambiado mucho. Pienso que, más allá de valorar propuestas específicas que a cada quien interese, hay tres criterios generales que me gustaría exponer para votar el 1 de julio de 2018
El primero es que no hay hombre perfecto para tomar el poder. Los mexicanos vemos a Macron y lo vemos como el hombre hecho para el poder. Envidiamos a Francia y debatimos durante meses quién podría ser el Macron mexicano, sin pensar que Macron es Presidente de Francia por dos procesos electorales que depuraron las opciones bajo el democrático sistema de escoger al menos malo. Así es en todos lados. Cuando uno escucha a la gente decir “no hay por quién votar”, evidencia que lo que cree es en la persona y no el sistema por sí mismo. Ignora que la Presidencia de la República no es todopoderosa y que hay más de tres mil puestos de elección popular que forman parte del sistema de instituciones que va a gobernar el futuro.
Francia tiene sus virtudes, es uno de los dos sistemas presidenciales exitosos del mundo, pero ha funcionado cuando gobernaba Mitterrand, De Gaulle, Sarkozy y Macron. La razón es que tiene instituciones fuertes y hay un balance en la distribución del poder. No depende del Presidente, el éxito de Francia depende del sistema republicano de instituciones que crearon.
El segundo es que la emoción es una mala consejera, pero un arma electoral exitosa. Los ingleses, fieles a su condición de isla, siempre fueron escépticos de participar en la Unión Europea, sin embargo, parte del establishment se dedicó a propagar el mensaje de que Europa se llevaba más de lo que daba. Cada vez que se aprobaba una regulación europea era una patada al orgullo insular británico. El gobierno británico nunca dedicó tiempo y esfuerzo para explicar todo lo que ganaba Reino Unido al ser parte de la Unión Europea, dando por hecho que el statu quo era permanente. Los británicos vivían enojados con ese concepto de que Europa las costaba más de lo que se daba.
Sin embargo, a un oportunista político se le ocurrió ofrecer un referéndum para definir si Reino Unido se quedaba o se iba de Europa. Como lo he mencionado anteriormente, la emoción, sea por miedo y enojo, es un motor electoral efectivo. Los antisistema pro-Brexit se dedicaron a recordar a los británicos aquellas glorias pasadas, cuando Reino Unido era un motor industrial en la posguerra, y cómo Europa había cambiado esa condición. El enojo ganó, los que no querían Brexit se quedaron tranquilos en su casa y Reino Unido y Europa pagarán caro la omisión de informar, de manera efectiva, los hechos positivos de la Unión Europea. En EU ganó el enojo y lo pagarán caro.
El tercer criterio es fácil: ¿a quiénes nos queremos parecer? Los países desarrollados del mundo tienen leyes e instituciones fuertes que sirven como contrapesos para balancear el poder, para acotarlo. La receta de los países subdesarrollados es la de concentrar el poder en personas y ver a las instituciones como obstáculos. Ha pasado en todos lados, pero sirva el ejemplo de Perú. Gana Fujimori, mesías andino que arreglaría todo con su voluntad. En 1992, el Congreso de Perú se oponía a diversas medidas del gobierno peruano. En abril, el señor Fujimori decidió disolver al Congreso con apoyo del Ejército, pero más peligroso aún, con el apoyo de 80% de la población, ya que el pueblo veía al Congreso como un obstáculo de la voluntad del mesías, que era la voluntad del pueblo. Después de eso, el tema de Perú es de conocimiento público, pero para beneficio de algún lector joven, cayeron en una grave crisis política y económica que todavía tiene secuelas.
En corto, antes de votar piense qué países deben ser nuestro modelo. Aspiramos a ser ¿España, Francia, Suecia, Italia o Corea del Sur? O aspiramos a ser ¿Corea del Norte, Venezuela o Bolivia? La respuesta a esta pregunta le debe decir por cuál proyecto votar.
Espero que sea de utilidad y contribuya al beneficio de este país.
Abogado y opinante
Twitter: @LlozanoO
