Kon-tiki
Otra de las producciones nominadas al Oscar a la mejor película extranjera en la más reciente entrega del premio es Kontiki un viaje maravilloso NoruegaReino UnidoDinamarcaAlemania, 2012 que se estrena en México este viernes en un discreto circuito de distribución. Este ...
Otra de las producciones nominadas al Oscar a la mejor película extranjera en la más reciente entrega del premio es Kon-tiki un viaje maravilloso (Noruega-Reino Unido-Dinamarca-Alemania, 2012) que se estrena en México este viernes en un discreto circuito de distribución.
Este “viaje maravilloso” es diferente al “viaje extraordinario” de La vida de Pi, pero ya sabemos que esos son los añadidos que corren por cortesía de las distribuidoras que se empeñan en golpear a los títulos en español con un cursi “subtítulo” que supuestamente, al dar más información al público de lo que va a ver en la pantalla puede influir en la taquilla. Sigo pensando que es subestimar la inteligencia de los espectadores. Al menos aquí sí conservaron el original de Kon-tiki.
El argumento gira en torno a la aventura del etnógrafo y explorador noruego de espíritu aventurero Thor Heyerdhal quien, en 1947, descubrió evidencias que según él permitían pensar que la Polinesia fue colonizada hace más de mil 500 años por habitantes de lo que hoy es Perú, que pudieron haber cruzado el océano Pacífico en rústicas balsas de madera hasta llegar a las costas de las islas en el continente asiático.
Heyerdhal, que en aquellos años no pasaba de los 30, tocó muchas puertas y solicitó el patrocinio de diversos gobiernos y academias de Ciencias y Geografía que se negaban a aceptar que en las frágiles balsas con las que contaban las culturas del Sur de América hace más de mil 500 años hubiera sido posible cruzar el Pacífico. La hipótesis de Heyerdhal que implicaba que los antiguos peruanos y no alguna cultura asiática, fueron los ancestros directos de los polinesios, les parecía una locura.
Para este explorador la única manera de probar su teoría era hacerse a la mar en condiciones casi idénticas a las que prevalecían hace 15 siglos y finalmente juntó un grupo de seis hombres con diferentes especialidades y se lanzó a una peligrosa aventura con ocho mil kilómetros de agua frente a ellos. Heyerdhal prohibió a su equipo el uso de cualquier recurso moderno como alambre u otra forma de desplazarse más que la de las corrientes del aire y el mar.
Kon-tiki es la película más cara en la historia del cine noruego y se le nota. Con altos valores de producción llamó la atención de los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en los Estados Unidos que la incluyeron en las cinco finalistas de las que ya sabemos que la ganadora fue Amour, del austriaco Michael Haneke.
Ya en 1950 el documental filmado con una cámara de 16 mm por el propio Heyerdhal a bordo de la balsa a la que bautizó con el nombre de Kon-tiki, se llevó el Oscar a mejor documental aun cuando ninguno de los miembros de la tripulación era fotógrafo profesional. El libro escrito por él mismo haciendo un puntual registro de los antecedentes y de la propia aventura fue primer lugar de ventas y hoy en día es una lectura ampliamente recomendable.
Kon-tiki está dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg, realizadores noruegos con una corta filmografía en la que se cuenta una pésima película con Salma Hayek y Penélope Cruz de título Bandidas. En Kon-tiki se hace evidente la influencia del cine de acción y aventuras al estilo Hollywood y es convincente la reconstrucción de varios momentos durante la travesía aun cuando deben haberse tomado ciertas licencias para suponer que las cosas sucedieron de tal o cual manera.
No le voy a dar más detalles pero es una película muy entretenida, bien hecha y que resulta divertida e interesante hasta para niños no muy pequeños.
Un gran acierto es el actor que interpreta a Heyerdhal, el joven Pål Sverre Hagen, que con su gran simpatía natural, carisma y cara de niño, se aleja del estereotipo y los rebuscamientos del clásico explorador aventurero como Indiana Jones y contagia con su entusiasmo e idealismo.
En el guión se resiente la ausencia de conflicto humano entre los personajes aunque los momentos climáticos de la expedición aportan buenas dosis de dramatismo.
Muy recomendable.
8/10.
