El poder de las palabras de Greta

Ojalá que Cambiemos al mundo llegue a las manos de cientos de niños y jóvenes para que con su fuerza y vitalidad no claudiquen en la tarea de generar conciencia y entrar en acción, pues México no puede ser ajeno a la crisis climática y ecológica que se vive.

Guste o no a líderes del petróleo, industriales, negacionistas y políticos —de izquierda, derecha, ultras o extremos—, Greta Thunberg es un prodigio global y un necesario referente en la lucha contra la crisis climática, como ella ha denominado al fenómeno de origen antropogénico más catastrófico de todos los tiempos: el cambio climático.

Como es sabido, a través de su huelga estudiantil (#ClimateStrike) de todos los viernes a las afueras del Parlamento sueco, esta joven de 16 años ha logrado inspirar a cientos de miles de adolescentes preocupados por su futuro, a no quedarse callados y salir a las calles a exigir a los adultos acciones concretas y de manera inmediata.

De ser un alma solitaria en Estocolmo, no pasó mucho tiempo para que su resistencia pacífica se hiciera viral y replicara en varias ciudades de todos los continentes y poder salir de Suecia con rumbo a otras latitudes: Bélgica, Finlandia, Polonia, Gran Bretaña y Alemania, entre otros países.

Inquieta como es, la pequeña activista ayer anunció que en agosto cruzará el Atlántico en el Malizia II —un velero equipado con paneles solares y turbinas submarinas cero emisiones contaminantes— para asistir a la Cumbre de Acción Climática de Naciones Unidas, que se llevará a cabo en Nueva York, en septiembre próximo.

De acuerdo con una entrevista con AP, Greta aseguró que también participará en la COP25 en Chile y no descarta visitas a Canadá, Estados Unidos y México.

Esto habla de que el alcance de Greta no se limita únicamente a los adolescentes, pues ya ha traspasado los muros de los recintos donde los adultos toman decisiones, para bien o para mal.

Así, las palabras de la joven sueca con singulares trenzas, rostro tímido y diagnosticada con Asperger, trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y mutismo selectivo, ya han calado hondo en líderes mundiales y dirigentes y legisladores europeos.

Greta ha pronunciado varios discursos elocuentes, apasionados y sin medias tintas frente a las audiencias de la COP24 de Katowice, Polonia; el Foro Económico de Davos y el Consejo Económico y Social de la Unión Europea, entre otros escenarios. Discursos en los que recrimina el futuro desolador que les espera a su generación y a las que están por venir, además de echar en cara a los gobernantes el haber ignorado por décadas las alertas sobre las consecuencias del cambio climático y el calentamiento global, así como las recomendaciones de los científicos para combatir la crisis ambiental.

La condición que le da el espectro autista se refleja en sus oraciones breves y sencillas, pero directas, sin maquillajes ni palabras condescendientes. Por lo mismo hay quienes la atacan y la llaman alarmista.

Para ella es blanco o es negro, no hay matices.

Como el discurso pronunciado en la COP24 de Katowice: “Ustedes sólo hablan del eterno crecimiento económico verde porque les asusta ser impopulares (…) No son lo bastante maduros para llamar a las cosas por su nombre. Incluso esa carga la están dejando a sus hijos. Pero a mí no me importa nada la popularidad: a mí me importa la justicia climática y que el planeta siga vivo”.

Discurso que, junto con otros, como la charla Ted o las palabras dichas en Bruselas y Helsinki, han dejado huella en la memoria global, por lo cual han sido recopilados en libros, como Cambiemos al mundo, de Lumen.

Se trata de un volumen de bolsillo —de poco más de 72 páginas—, de lectura rápida y que acaba de editarse para venta en nuestro país.

Aunque en México la huelga Viernes por el Futuro no ha captado la atención de los adultos como se quisiera, hay colectivos en la Ciudad de México y otras metrópolis que están siguiendo genuinamente los pasos de Greta.

Justo por ello, ojalá que Cambiemos al mundo llegue a las manos de cientos de niños y jóvenes para que con su fuerza y vitalidad no claudiquen en la tarea de generar conciencia y entrar en acción, pues México no puede ser ajeno a la crisis climática y ecológica que se vive.

Sería deseable que los discursos de Greta también lleguen a los ojos de los adultos, porque son quienes tienen la responsabilidad de guiar a los más pequeños.

Y más cuando muchos políticos y otros señores del poder ya se han salido con la suya al no querer ver la devastación ambiental que reina en el país.

Sabiendo que Greta Thunberg quizá pise tierras mexicanas, ojalá podamos escuchar aquí el poder de sus palabras.

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