Todos queremos a alguien
“Algunas personas nunca se van, pero dejan espacio para que entren otras”, reza una de las frases clave de esta chick flick. Cuando el corazón ha sido lastimado, el ser humano pone una coraza y se vuelve más difícil el poder creer, amar y entregarse, éstos son ...
“Algunas personas nunca se van, pero dejan espacio para que entren otras”, reza una de las frases clave de esta chick flick. Cuando el corazón ha sido lastimado, el ser humano pone una coraza y se vuelve más difícil el poder creer, amar y entregarse, éstos son algunos aspectos enfatizados a través de Clara Barrón, heroína del filme.
La mujer antes citada es una ginecóloga, trabaja en Los Ángeles, con un gran número de clientes, pero como buena niña de familia visita a sus padres en la frontera de México los fines de semana. Su familia es amorosa, unida, pero un desquebrajo en el corazón la ha convertido en una dama de hierro.
En medio de una boda, el destino le pone a su amor del pasado, aquel que la hizo dura de corazón, pero también se encuentra un colega médico, con quien enfrentará la confusión, por un lado, le gustaría volver al pasado, pero sabe lo que le espera y, por otro lado, está una nueva oportunidad de ver la vida.
La cinta cumple con los requerimientos de la comedia romántica, aunque a veces le sobra demasiada miel. En un intento por comercializar la cinta en el mercado latino y anglosajón, la película se habla en ambos idiomas, algo que suena un tanto ridículo para el común denominador del mexicano y a instantes se siente metido con calzador. Asimismo, hay algunas situaciones rebuscadas y redundantes.
Después de Las horas contigo, se percibe un producto con más intenciones comerciales que artísticas en la cineasta. Es una comedia romántica más, no tiene un sello propio o distintivo, es el producto que las mujeres agradecen y los hombres adolecen.
—Adrián Ruiz—
DIRIGE
- Catalina Aguilar Mastretta.
ACTÚAN
- Karla Souza.
- José María Yazpik.
- Ben O’Toole.
- Patricia Bernal.
