Annie

Por Adrián Ruiz Villanueva Con algunos elementos renovados, adecuados a la era tecnológica, algunos cambios en la tez de los protagonistas, pero bajo la misma premisa, regresa la historia de una huérfana en la búsqueda de un mejor futuro. Sustentada en una obra de ...

Por Adrián Ruiz Villanueva

Con algunos elementos renovados, adecuados a la era tecnológica, algunos cambios en la tez de los protagonistas, pero bajo la misma premisa, regresa la historia de una huérfana en la búsqueda de un mejor futuro. Sustentada en una obra de Broadway, labrada en 1977, Annie vuelve a buscar emocionar y ganar nuevos adeptos, como en su momento lo hizo la cinta de 1982, aunque fracasa lamentablemente en su intento.

Con remakes ochenteros filmados por actrices y actores negros como protagonistas, podríamos pensar que se trata de una nueva era, de un nuevo modo de ser políticamente correcto, lo cual puede ser una connotación, aunque a lo largo del filme no pierde el eje motor de la premisa: una niña huérfana le hará redescubrir a un magnate el sabor de la vida.

Los dos protagonistas, Quvenzhané Wallis, la candidata más joven en ser nominada al Oscar en la categoría principal, así como Jamie Foxx, el actor ganador al premio de la Academia, el tercer actor negro en conseguirlo, en el rubro estelar, realizan una dupla con buenos momentos, sobre todo algunas escenas con Foxx, sin embargo, el resultado parece mecánico y sin ningún momento climático, pese al esfuerzo de ambos.

Uno de los problemas por el que atraviesa este musical es el nulo y parco lucimiento de los números musicales. Pareciera una tabla gimnástica de primaria mal ejecutada. Los planos cerrados y médium shots hacen decrecer el de por sí escaso talento del realizador para dirigir un musical. Uno de los números más emblemáticos de la película, Tomorrow, luce parco, sin ninguna emoción o la enfatización de buscar un nuevo horizonte. Algo rescatable, musicalmente hablando, son los nuevos temas compuestos por Sia como Opportunity o Who am I?

Lo peor parece avecinarse con Cameron Diaz, en la piel de la señorita Hannigan, quien por momentos pareciera que hace un homenaje a Debbie Harry, pero termina pareciendo una mujer de esquina debido a las indumentarias utilizadas, y eso no es lo peor. La catástrofe se avecina cuando interpreta Little girls fuera de tono, sin ritmo, sin carisma, sin nada de gracia, suena igual de mal que en La boda de mi mejor amigo, pero en ese filme esa era la intención. Absurdo e inverosímil resulta cómo se inserta la era digital en la cinta, aunque se enfatiza el estatus de estrella que dan las redes sociales, así como la inmediatez de la información, con tanta tecnología. ¿No se pueden encontrar a los padres de Annie? Esto hace parecer aún más ridícula y absurda a la cinta.

Es claro que el sol saldrá mañana, pero la suerte de esta cinta no es promisoria, mucho menos entrañable. Un remake innecesario con falta de emotividad.

Dirige:

  • Will Gluck.

Actúan:

  • Quvenzhané Wallis.
  • Jamie Foxx.
  • Cameron Diaz.

Temas: