¿El principio del fin de los populistas? (errores diplomáticos)
Estados Unidos tiene un nuevo presidente, sí, a pesar de los berrinches de Trump, que alega un fraude monumental. Si bien las elecciones estadunidenses no están blindadas al 100 por ciento contra fraudes, hoy a nadie le queda duda de quién dirigirá el futuro de los ...

Kimberly Armengol
Rompe-cabezas
Estados Unidos tiene un nuevo presidente, sí, a pesar de los berrinches de Trump, que alega un fraude monumental.
Si bien las elecciones estadunidenses no están blindadas al 100 por ciento contra fraudes, hoy a nadie le queda duda de quién dirigirá el futuro de los Estados Unidos de América.
En México, por “cautela” o “legalidad”, hemos esperado mucho tiempo para reconocer el triunfo demócrata. Tremendo desacierto que podría provocar ciertos momentos ríspidos en la, ya de por sí, tortuosa relación México-Estados Unidos.
¿Será un miedo profundo a Trump o sólo falta de estrategia?
Algo que no le queda claro a la 4T es el sistema político estadunidense, donde no existe un organismo como el INE que otorgue el escrutinio nacional que valide una elección.
La justificación de nuestro gobierno radica en los principios de nuestra política exterior. Misma que se utiliza a discreción, ahí tenemos el ejemplo de Evo Morales.
¿Olvidamos estos principios cuando nos dedicamos a contener a los migrantes centroamericanos en la frontera sur para no molestar a Trump?
Otro desacierto es comparar el triunfo de Biden con las elecciones mexicanas en 2006, en las que la cabeza del gobierno actual alegaba fraude y exigía voto por voto.
Las expresiones de celebración no sólo acontecieron en Estados Unidos, también en muchos países donde, sin titubear, levantaron la mano de la victoria a Biden.
Ahora resulta que líderes como Macron o Trudeau están del lado equivocado de la diplomacia y nosotros formamos un orgulloso bloque con líderes ¡como Jair Bolsonaro y Vladimir Putin!
Más allá de un reconocimiento, nos encontramos en una nueva etapa, no sólo para Estados Unidos, también para el mundo.
Nuevamente, la política exterior estadunidense volverá a su tradición de líder global, encabezando mesas de discusión, acuerdos y protocolos.
Biden promete una nueva era en la cooperación internacional, en la que la cultura, el medio ambiente y los derechos humanos sean una causa, no enemigos.
¿Será Trump capaz de manejar la derrota correctamente? ¿Qué sorpresas nos tendrá en las últimas semanas de su mandato?
Con Trump todo puede pasar...