Besos
Existen diversos tipos de besos. El beso en la frente significa amor puro entre la pareja y refleja una relación de gran complicidad, como las de los grandes amigos. Los besos en las manos significan un profundo amor, respeto y admiración hacia la persona.
Los besos son expresión de amor y respeto, pero ¿cuál es el significado de los que hemos dado y recibido?, podemos afirmar que se dan como símbolo de afecto, cariño, amor, admiración y deseo carnal. El beso es un gesto amoroso que ha trascendido a través de las diversas generaciones del género humano.
Los registros históricos permiten acercarse a su origen, las primeras evidencias se encontraron hace más de 4 mil años en los antiguos pueblos semíticos y significaban el saludo habitual entre iguales: en la mejilla para la amistad, en la mano para expresar sentimiento y en la boca para expresar devoción.
Existen diversos tipos de besos y todos ellos tienen una significación distinta. Sin embargo, ya sea en la frente, en la mano, en el cuello o en la espalda, la mayoría de ellos se dan cuando existe amor, pasión o deseo.
Los besos en la frente tienen una carga extrema de ternura, provocando a quien los recibe una sensación dulce de amor y protección. ¡Quién no besó en la frente a su madre, a su pareja o a sus hijas en señal de máximo respeto hacia sus personas! ¡O un beso en la mano a sus padres o abuelos como muestra de reconocimiento a sus vidas y ejemplo cotidiano!
El beso en la frente significa amor puro entre la pareja y refleja una relación de gran complicidad, como las de los grandes amigos. Los besos en las manos significan un profundo amor, respeto y admiración hacia la persona, un beso en el cuello refleja un gran cariño y es antecedente de otros suaves y apasionados que expresan intensidad en las parejas, pues el cuello es una de las zonas más erógenas del cuerpo. Los besos en la boca son expresión de amor o de simple deseo sexual; los tatuajes de besos en el cuello o en la espalda significan pasión, amor y erotismo.
La teoría de la expansión cultural señala a la utilización del beso como práctica sexual originada en la India y que alcanzó a Europa en el periodo clásico por las invasiones de Alejandro Magno.
Es en la India, donde se localizan los primeros vestigios sobre su origen, los cuales fueron esculpidos en el año 2,500 a.C. en las paredes de los templos de Khajuraho, libro sagrado de Vatsyayana que explica la divinidad natural del sexo y que data del III a.C.
En la mitología griega aparecen relatos como la historia de Pigmalión y Galatea. Los hombres en la antigüedad de la cultura persa se besaban entre ellos en la boca, permitiéndose sólo a los de un mismo nivel social para formalizar acuerdos, pactos y alianzas.
En las culturas orientales los besos en público son muy mal vistos, pues en mucho se debe al impulso espiritual de las religiones que practican. En China fueron un tema controversial y legal, pues besarse públicamente iba en contra de la imagen virginal que las mujeres deben proyectar, fue en las décadas de los setenta y ochenta cuando las parejas que se besaban públicamente sufrían sanciones bastante peculiares, desde asistir a cursos de moralidad, hasta la pérdida de su libertad al ser consignados por la policía.
Fue en 1997 cuando este estatuto legal fue abolido, consecuencia de la transformación política e ideológica de la sociedad, sin embargo, los besos más inocentes siguen siendo mal vistos, como los dados en la mejilla, la frente y las manos, y no sólo ahí, en otras civilizaciones mostrar afecto es sancionado por la ley; Emiratos Árabes, Zimbabue, India, Japón, Indonesia, Filipinas, Qatar, etcétera. Y no sólo ahí, en más de la mitad de los países del mundo sus habitantes no se besan en público, todo por sus atavismos culturales e ideológicos. Aquí en México, en Guanajuato existe “el callejón del beso”, atractivo turístico sumado, sin embargo, sus autoridades municipales penalizaron el besarse en la calle. Verdaderamente increíble. ¿O no, estimado lector?
