Cine
La experiencia de ir al cine me desconecta de todo lo que me rodea. Logra hacerme olvidar en dónde estoy por lo menos dos horas. Es una especie de meditación: poner toda tu atención en algo sin distraerte. Supongo que por eso no muere el séptimo arte, no hay nada ...
La experiencia de ir al cine me desconecta de todo lo que me rodea. Logra hacerme olvidar en dónde estoy por lo menos dos horas. Es una especie de meditación: poner toda tu atención en algo sin distraerte. Supongo que por eso no muere el séptimo arte, no hay nada parecido a meterse en una sala oscura y ver una pantalla luminosa. Hay quien dice que es primitivo, como cuando los cavernícolas nos reuníamos alrededor del fuego a contarnos historias.
Ahora que andamos en una gira tan larga por Estados Unidos utilizo los días libres para ese ritual. He visto buenas y malas películas. O debería decir, películas que me gustaron y que no: Christopher Robin, Juliet, Naked, Alpha, The House with a Clock in Its Walls, A Star Is Born, First Man y Venom.
A Christopher Robin me hubiera gustado ir con mis hijas, ellas la vieron en México y me la recomendaron. La animación es buenísima, aunque, como ya conozco la historia real de Christopher Robin adulto (que odiaba que su padre lo utilizara como personaje en sus libros infantiles), no pude conectar del todo con la película. La realidad le ganó a la fantasía en mi cabeza.
Juliet, Naked es una adaptación de la novela homónima de Nick Hornby, de quien soy fan. La mayoría de los libros de este escritor han sido llevados a la pantalla grande: High Fidelity, Fever Pitch, About a Boy. Leí el libro cuando salió, en 2009, y pensé que lo harían película inmediatamente. Se tardaron casi diez años, lo cual estuvo bien, porque pude ver la cinta sin tener tan fresca la lectura de la novela, lo cual ayuda. Lo mejor fue ver a Ethan Hawke de estrella de rock de culto, ya canoso y queriendo hacer vida familiar.
Alpha la venden algo así como “la historia de cómo el lobo (el perro) se hizo el mejor amigo del hombre”. Aunque no lo crean, por eso la quise ver. Cada vez me voy haciendo más afecto a los perros. Ya saben, no es que los odie, pero antes no me generaban lo que a otra gente causan. ¿Quién dijo que la gente no puede cambiar?
The House with a Clock in Its Walls se me hizo fallida. Aun teniendo a Jack Black y a Cate Blanchett en los roles principales, no logra conectar. Al menos no conmigo. Hay baches en la historia que tratan de explicar de mil maneras sin lograrlo. Me daban ganas de salirme, pero esperaba que se compusiera. No sucedió.
No vi la versión de Judy Garland ni la de Barbra Streisand, pero esta nueva A Star Is Born me gustó. Ok, es cursi, pero Lady Gaga (que no es actriz) y Bradley Cooper (que no es músico) lo hicieron muy bien. Y, bueno, Cooper como director es una grata sorpresa.
Ya sé que a todas las mujeres les gusta Ryan Gosling, pero me atrevo a decir que es lo único malo que tiene esta película tan buena, First Man. Claire Foy está extraordinaria, se lleva la película. Ok, tal vez le tenga un poco de envidia a Gosling, pero, ¿Neil Armstrong era un replicante? Porque Gosling actúa igual que en Blade Runner 2049.
A Venom fuimos como niños chiquitos en excursión casi todo el staff, Children, Meme y yo. Compramos los boletos con antelación porque vimos que había horarios que se habían agotado, ¿y todo para qué? Algunos se durmieron en la sala, roncaron, otros salieron al baño sin importarles que se estaban perdiendo alguna de las “mejores” escenas, que hubo pocas. Demasiada expectativa no me hace bien. Pero con Venom sí se pasaron. El tráiler prometía más. Aunque quejarse después de verla es muy ingenuo: el dinero ya está del lado del productor y no te lo va a regresar.
La fantasía de la sala oscura se acaba cuando sales de ella. Por ejemplo, afuera del cine vimos a Shirley Manson, de Garbage. Viniendo de la fantasía, yo le dije “Hi, Shirley!”, como si nos conociéramos de toda la vida. Epic fail. No me peló. La realidad se muestra en todo su esplendor cuando un famoso no te saluda. Mejor me regreso a ver otra película.
