Aniquilación
No contiene spoilers.Era obvio que si Alex Garland tomaba el proyecto de llevar a la pantalla la novela de Jeff VanderMeer, Aniquilación, el resultado iba a ser muy diferente de lo que leímos en papel. Sin demeritar el trabajo de VanderMeer, cuyo universo en la ...
No contiene spoilers.
Era obvio que si Alex Garland tomaba el proyecto de llevar a la pantalla la novela de Jeff VanderMeer, Aniquilación, el resultado iba a ser muy diferente de lo que leímos en papel. Sin demeritar el trabajo de VanderMeer, cuyo universo en la trilogía Southern Reach está lleno de elementos que te vuelan la cabeza y te hacen cuestionar la realidad, Garland llevó la historia un paso más allá.
Y, claro, Garland es un autor muy completo, creador de historias tanto literarias como visuales. Tiene tres novelas publicadas, por ejemplo, The Beach, que fue llevada al cine por Danny Boyle, protagonizada por Leonardo DiCaprio. Escribió también el guión para 28 Days Later, (Exterminio le pusieron acá), que filmó también Boyle, pero fue en 2015 cuando Alex Garland dio un salto inesperado con Ex-Machina, película que escribió y dirigió, y se convirtió en uno de los directores más interesantes del momento; de aquellos que tienen una visión particular, un universo en sí mismos, al cual nos dejan entrar con cada película y, aunque él sólo lleva dos, ya podemos darnos cuenta de elementos que se repiten y que lo obsesionan.
Ex-Machina es una película muy bien escrita y filmada. El guión es perfecto y las actuaciones muy afortunadas. Actúa Alicia Vikander, quien ganó el Oscar ese mismo año con La chica danesa. Ex-Machina no tiene grandes efectos especiales ni escenas de acción. Es, y eso no es cualquier cosa, una excelente película de ciencia ficción. Trata sobre AI, inteligencia artificial, el gran tema que nos preocupa tanto en estos momentos, antes de que llegue la Singularidad. La película hace las mismas preguntas que Blade Runner y su secuela, 2049, ¿qué debe tener una máquina para ser humana? Y, por lo tanto, ¿qué nos hace humanos a nosotros?
Alex Garland comenzó la adaptación de la novela Aniquilación antes de que Jeff VanderMeer escribiera los siguientes títulos de su trilogía: Autoridad y Aceptación. Así que creó un universo paralelo a Southern Reach, utilizando los mismos elementos y cambiando otros. La película cumple con creces lo que un espectador espera encontrar al entrar a la sala de cine: una historia bien contada, suspenso, una fotografía magnífica, una actriz estrella: Natalie Portman, buenas actuaciones, elementos que rumiar y platicar con alguien a la salida, tomando una cerveza o un café bien cargado.
Pero, ¿dije “al entrar a la sala de cine?” ¡Aniquilación no fue estrenada en salas de cine! Al menos no en nuestro país.
De último momento, Paramount Pictures tomó la decisión de sólo estrenar la película en salas de EU, Canadá y China. Para el resto del mundo se puede ver a través de Netflix. Al parecer Paramount Pictures esperaba algo un poco más comercial de Alex Garland y no una película en la que el público tuviera que pensar mucho más (¿¡!?). En vez de afrontar un fracaso en salas y perder dinero, vendieron la película a Netflix, ¡y se lavaron las manos! Garland no estuvo muy a gusto con la decisión, claro, su película está filmada para pantalla grande, pero parece ser que, en la mayoría de los casos, los grandes estudios no escuchan al creador o al director, se dejan llevar por los números.
Pareciera que alude a que si deseamos ver algo interesante nos conectemos a Netflix, y si deseamos “no pensar” vayamos al cine. Y Netflix, sin duda, vino a revolucionar el séptimo arte, para muestra, un botón: el Festival de Cannes no acepta que concursen en su sección oficial películas que se estrenen en esa plataforma digital, ¿qué significa esto?
Lo que me genera preguntas como las que nos hacemos sobre la inteligencia artificial: ¿qué hace que una película sea una película?, ¿dónde se estrena, cómo se distribuye, que venga de un estudio grande o sea indie? ¿O simplemente su contenido? La respuesta está en el tema de Aniquilación: mutación; todo está cambiando.
