Radiohead. Del Rey. The Hollies. CAN.

A fines del año pasado fui a la fiesta de unos amigos en Amatlán. Hacía friíto, pero se estaba bien afuera. Un amigo de los anfitriones, que llegó con dos tornamesas y mezcladora, nos deleitó con una gran selección musical. Desconozco el nombre del DJ, pregunto a mis ...

A fines del año pasado fui a la fiesta de unos amigos en Amatlán. Hacía friíto, pero se estaba bien afuera. Un amigo de los anfitriones, que llegó con dos tornamesas y mezcladora, nos deleitó con una gran selección musical. Desconozco el nombre del DJ, pregunto a mis amigos, pero no me contestan. No reconocí ninguna de las canciones que puso, yo estaba feliz. Me acercaba pudoroso a ver si lograba descubrir, por la portada, lo que sonaba en ese momento. No quería molestarlo, siempre se encontraba seleccionando la canción que seguía, con los audífonos puestos. En una canción mi curiosidad fue tal que, sin que se diera cuenta, levanté la funda de un LP y descubrí que era un grupo de rock folk colombiano de los 70 (así se veían en la foto y el año del disco), que jamás en mi vida había escuchado. ¿Cuál era el nombre? Lo olvidé. Repetí varias veces el título del disco en mi cabeza, confiando en que así lo recordaría. Error. Se desvaneció en mi cerebro.

A dos bandas que puso sí las conocía, pero no las ubiqué hasta que me acerqué a chismear: ESG y CAN. Desde entonces traigo en mi celular discos de esas bandas, vuelvo a disfrutar lo que ya conocía, lo que antes era imposible conseguir.

Lo que más me sorprendió al reencontrarme con CAN, banda alemana de finales de los 60, representantes del movimiento Krautrock, es la influencia tan grande que tuvo en Radiohead. Tanta es la influencia que, si nos ponemos quisquillosos, podría rayar en plagio.

Días después, para molestarlo, le pasé mis audífonos a David Parra, el ingeniero de sala de Café Tacvba, con Sing Swan Song puesta. Parra es muy fan de Radiohead, así que reconoció la similitud inmediatamente, no con una canción en específico, sino con el estilo en varias de sus composiciones: la batería, el modo de cantar, las guitarras, los teclados, la secuencia de acordes. En fin, muchas cosas pasan igual en CAN que en Radiohead.

David me reclamó: “¿Por qué me haces esto, Joselito? ¡Estás tirando al suelo a mis ídolos!”. A muchos fans de Radiohead les pasa, creen que no hay un “antes” de su grupo favorito, que surgieron “originales”, que no son resultado de un caldo de influencias, una rama más del Gran Árbol Genealógico del Rock.

Ahora está el tema de plagio por parte de Lana Del Rey a Radiohead, por su canción Get Free, la última de su disco Lust for Life (sí, que también es el nombre de un disco y una canción de Iggy Pop). Y, bueno, suena igualita. Los primeros acordes, toda la primera parte es idéntica. Rata del Rey, dice David. Que no quiere ceder el 100%, quiere quedarse con toda su Lana del Rey-diohead, bromea mi hermano Quique.

Pero ahora sale Warner/Chappell, los editores de Creep, diciendo que todavía no la demandan, pero que ya le dieron un aviso. Así es esto. Qué le vamos a hacer. Ahora que las editoras de canciones ya no reciben las regalías de antes, muchas se dedican a “proteger” la obra de sus clientes. Claro que ahí se llevan una buena tajada. Muy buena, diría yo. Lo que sigue, podría ser, es que demanden a una banda por parecerse mucho a otra, como sucede con Radiohead y CAN. ¿Cuántos años faltan para eso? Puede ser que no muchos.

Le acabo de mandar a David Parra la canción de los Hollies, por la cual los Radiohead fueron demandados: The Air That I Breathe, que se parece horrores a Creep. Escúchenla nomás. David aún no me contesta (hoy nadie me contesta), pero seguro me volverá a decir: “¿Por qué me haces esto, Joselito?”.

The Air That I Breath la compusieron Mike Hazlewood y Albert Hammond. Sí, el papá de Albert Hammond Jr., guitarrista de The Strokes, cuyo estilo musical está influenciado, alguien diría plagiado, de Television.

No hay nada nuevo bajo el sol.

Temas: