Magia
No es de extrañar que los extranjeros vean a México como un país mágico. Sólo en un lugar como el nuestro puede pasar un temblor nos rehúsamos a llamarle terremoto pocas horas después de haber hecho un simulacro del mismo evento. Magia. Dicen que México es ...
No es de extrañar que los extranjeros vean a México como un país mágico. Sólo en un lugar como el nuestro puede pasar un temblor (nos rehúsamos a llamarle terremoto) pocas horas después de haber hecho un simulacro del mismo evento. Magia. Dicen que México es surrealista y sí. ¿Cómo puede suceder un temblor destructor el mismo día, 19 de septiembre, con 32 años de diferencia? ¿Tiene la Tierra un calendario? ¿Un despertador? Hay quien culpa al número 19.
El 19 de noviembre de 1984, como dice la canción del Tri, fue lo de San Juanico. Explotaron unos tanques de gas enormes, causando un incendio espantoso. Recuerdo la nube, enorme, de una forma que ninguna otra nube tenía, era blanca, gris, negra, se alzaba contra el cielo azul de la mañana. Yo iba a la preparatoria, y la vi desde el camión, que transitaba por el Periférico. Nadie sabía qué era, pero nadie creía que fuera una nube normal. Las noticias no corrían como ahora. Tardabas horas en enterarte de algo. O días. No sabías como ahora que algo está pasando en el momento. Todo sucedía más despacio.
Un año después, el 19 de septiembre de 1985, como a muchos chilangos, me despertó el temblor, pero como vivía cerca de Ciudad Satélite no pasó gran cosa. Me enteré mucho después de que la ciudad estaba devastada.
Mis amigos Roland y la Betty (que usé como personajes de un cuento, Rockstar, del libro One Hit Wonder) se fueron al centro de la ciudad y los agarró la réplica. Locos. Querían ir a ver lo que había pasado en la ciudad. Vivir en Satélite era como habitar una ciudad lejana.
México es mágico. Porque se supone que somos un país que no se pone de acuerdo, que no es unido, que cangrejea al compañero explicación para quien me lee más allá de las fronteras: dicen que un cangrejo no puede salir de una cubeta llena de crustáceos mexicanos porque cuando sus compañeros ven que uno de ellos va a salir, lo regresan, de ahí el verbo cangrejear, pero cuando sucede un temblor, un terremoto como el que sucedió el martes pasado, la sociedad civil, la raza, diría Saúl Hernández, despierta, pone manos a la obra y ayuda.
Ok, ok. Hay unos cuantos, quizá cientos, miles, que se aprovechan del dolor ajeno. Hubo asaltos reportados en el segundo piso de la CDMX, aprovechando el congestionamiento y el caos en el que estaba sumida la ciudad. Vandalismo.
Hasta los memes burlándose de la tragedia brillaron por su ausencia. Da la impresión de que nadie quiere hacer bromas, esto que nos pasó es serio.
Pero Juan Cirerol, cantautor folk ranchero a velocidad punk, nuestro Johnny Cash, tuvo la ocurrencia de escribir en Twitter: “Debería darme tristeza el sismo en DF, pero no” y una carita feliz. Ya desde hace unas semanas venía publicando en su cuenta el odio a los chilangos, pero se retractó diciendo que alguien le había hackaedo la cuenta. Ahora no se retracta, y alega que él puede decir lo que quiera gracias a la libertad de expresión, pero, ¿hasta dónde puede burlarse del dolor ajeno? Yo no lo conozco. Lo admiraba por su música, ahora no sé. El arte y la persona deberían ir separados, pero, qué les digo, para mí es dificilísimo separarlos.
Por otra parte, admiro los memes, se me hacen el mejor invento de este siglo, son ingeniosos y, al mismo tiempo educativos, son la noticia del momento, y lo mejor es que no los hace nadie y los hacen todos. Agradezco la delicadeza de ese Gran Cerebro Creador de Memes de respetar a los damnificados.
México es un país de temblores, sismos, terremotos. Treinta años parece una vida, pero es un segundo para la tierra. ¡Bien por México! Se siente la unión en estos momentos de desastre. Qué bueno que hubo el simulacro, así todos supieron qué hacer al momento, pese al pánico. Aunque el miedo es difícil de simular. Ése siempre nos tomará desprevenidos.
Desde aquí un abrazo a todos los que sufrieron pérdidas, humanas y materiales. Fuerza a todos los mexicanos para seguir adelante.
