Vinil

El mejor regalo que recibí esta Navidad fue un tornamesa portátil. Me lo regaló mi hermano Quique. Este año hicimos intercambio en la familia y yo le toqué a él y él a mí. Yo hice una selección de libros que sabía que le interesarían: Pureza, de Jonathan Franzen ...

El mejor regalo que recibí esta Navidad fue un tornamesa portátil. Me lo regaló mi hermano Quique. Este año hicimos intercambio en la familia y yo le toqué a él y él a mí. Yo hice una selección de libros que sabía que le interesarían: Pureza, de Jonathan Franzen (Ed. Salamandra, 2015), De animales a Dioses, Breve historia de la humanidad, de Yuval Noah Harari (Ed. Debate, 2014) y Palabras mayores. Nueva narrativa mexicana (Ed. Malpaso, 2015), que es una selección de cuentos de 20 escritores mexicanos menores de 40 años, entre los que se encuentran Antonio Ramos Revillas, Verónica Gerber, Laia Jufresa, Antonio Ortuño y Brenda Lozano. Son libros que yo también compré y que leeré muy pronto.

Mi regalo, el tornamesa, tiene bocinas incluídas, le puedes poner pilas y llevarlo contigo a todas partes. De gira, por ejemplo. Pero es algo que no haré. No quiero ser uno más de esos hipsters de los que se burla la gente por llegar con máquina de escribir al Starbucks, en vez de una laptop. Sería divertido, eso sí, tener la tornamesa y una selección de viniles en el camerino antes de cada tocada. Ok, ok, lo acepto, es demasiado hipster y yo no lo soy, no cumplo los requisitos. De hecho no tenía tornamesa desde antes: escucho la música en el formato que me quede más cómodo. Un hipster que se precie de serlo (aunque al aceptar la etiqueta deja de ser hipster, dicen) debe tener un equipo de sonido vintage para escuchar su colección boutique de LPs.

Debo aceptar que, aunque no tenía un tornamesa, sí pensaba conseguir uno algún día. Por eso he ido comprando viniles para cuando llegara el momento. Con esta oleada de ediciones en este formato me era difícil resistir la tentación de entrar a una tienda y no agenciarme una copia de, por ejemplo, Doolittle, de los Pixies. Tampoco podía dejar en su anaquel The Soft Bulletin, de The Flaming Lips. Así que de las giras por Estados Unidos regresaba con dos o tres LP sin tener en dónde escucharlos, pero eso sí ¡qué bonitos se ven! Grandotes, grandotes, casi como cuadros, obras maestras del arte moderno.

Ahora que estuvimos de gira por allá en el norte, Hugo González me regaló uno de La Barranca, El fuego de la noche. Hugo quiere que saque en vinil mis discos solistas, Oso y Lejos. Creo que sólo lo haría para mandarle el Oso a Pepe Navar, para que tenga el peor disco del rock nacional (según el) también en vinil y pueda odiarlo a gusto, en grande.

Los primeros discos que puse en mi nuevo tornamesa portátil fueron unos que tenía en mi estudio de adorno, para deleitarme la vista: el primero de Everything But the Girl, el Skylarking, de XTC y el Rage in Eden, de Ultravox.

Este último hacia mucho que no lo escuchaba. Ultravox era uno de mis grupos favoritos. Me extraña que ya nadie habla de ellos, no hay ninguna banda actual que diga que son su mayor influencia. Recuerdo que me gustaban desde sus primeros discos, en donde cantaba John Foxx, que luego se salió para convertirse en solista. En el primer disco de Ultravox hay una canción que se llama Dangerous Rhythm. Siempre he querido preguntarle a Piro si de ahí sacaron su nombre para luego castellanizarlo a Ritmo Peligroso.

En el Rage in Eden ya canta Midge Ure, quien entró a Ultravox un disco antes, en el Vienna. No tengo en LP todos los discos de Ultravox, pero seguro que si los veo me los compro. Le encuentro más sentido escucharlos así, en este formato retro, aunque ellos eran una banda que sonaba a futuro.

También quiero conseguirme los de Talk Talk, pues ahorita ando obsesionado con su álbum Its My Life y quiero seguirme con el The Colour of Spring.

Como ven, llego tarde al vinil. La moda ya lleva varios años y a mí apenas me dan ganas de ponerme al corriente. Aunque en realidad ésta sería mi segunda vuelta con los LP. ¿Se dan cuenta? No soy hipster: ellos apenas van en la primera.

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