El Banco de México decidió bajar la tasa de interés en un contexto difícil. Lo hizo teniendo enfrente a la Reserva Federal con una tendencia al alza de las tasas, y que de seguro la veremos con un incremento más para diciembre de 3.75%-4% a 4.00%-4.25%. No sólo eso.
INFLACIÓN, 3.0% PARA FINES DE 2027
La inflación todavía no se ancla a 3% anual, que es el objetivo del Banxico. Planea llegar a 3% anual para el cuarto trimestre de 2027. La inflación se encuentra en 3.62%, la subyacente en 3.78% (datos de la primera quincena de octubre). No están fuera de control, pero tampoco es de 3.0 por ciento.
DIFERENCIAL BAJO ENTRE TASAS DE MÉXICO Y EU
Además del aumento en tasas de la Reserva Federal, y de no llegar a 3.0% de inflación anual, también encontramos un diferencial en el tipo de cambio históricamente bajo.
El diferencial de tasas entre México y Estados Unidos era de 2.50 puntos porcentuales. Ahora es de 2.25 puntos porcentuales. Para algunos, ofrecer 2.50 puntos porcentuales es un premio muy bajo en rendimiento para quienes quieran invertir en instrumentos con pesos mexicanos. De hecho, ayer, al filo de la 1 de la tarde, cuando el banco central dio a conocer que bajaba la tasa a 6.25% anual, el tipo de cambio sí se depreció, de 18.59 se fue a 18.76 pesos por dólar.
BANXICO: EL COMPROMISO ES LA INFLACIÓN A LA BAJA
En opinión del Banco de México, en su comunicado de política monetaria, sí consideró tener en cuenta todos estos factores:
“En sus decisiones (el Banco de México) tomará en cuenta el comportamiento observado y esperado de la inflación y sus determinantes, incluyendo el traspaso del tipo de cambio a los precios del consumidor, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación. El banco central reafirma su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable”.
EN HACIENDA LO PREVEÍAN
Los analistas están divididos sobre si el Banco de México está haciendo bien o si le ha ganado la tendencia dovish (paloma), más expansionista que de cuidado de la inflación.
Incluso se señaló que el Banco de México tiene contenta a la Secretaría de Hacienda, a cargo de Edgar Amador.
En los Pre-Criterios Generales de Política Económica, Hacienda ya traía como una premisa una tasa de interés de 2.3% para finales de año.
LA VARIACIóN BRUSCA EN TIPO DE CAMBIO PREOCUPA
Hacia adelante, el Banco de México planea mantener su tasa de referencia en 6.25% por un tiempo prolongado, buscando que, con ese nivel, se apoye la convergencia de la inflación a su meta de 3.0 por ciento.
Insistimos, hoy, la inflación no se ha disparado. Se encuentra en 3.62% y la subyacente en 3.78 por ciento. Pero frente al aumento en tasas en EU, el contexto era difícil para bajar tasas en México. Máxime cuando el afectado por la menor tasa y menor rendimiento pueda ser el peso mexicano, donde un dólar más caro podría traducirse en importaciones más costosas y mayor presión inflacionaria.
JUNTA DE GOBIERNO, VOTO DIVIDIDO
La Junta de Gobierno del Banco de México está dividida con la decisión. Los más dovish, a favor de bajar tasa, suelen ser la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, y los subgobernadores Omar Mejía y Gabriel Cuadra. Por otro lado, quienes han votado a favor de mantener la tasa, tal y como está, son Galia Borja y Jonathan Heath.
TASA BAJÓ EN 15 OCASIONES, LLEGÓ A 11.25%, HOY, A 6.25%
La tasa de interés ha bajado en 15 ocasiones desde marzo de 2023, de 11.25% hasta llegar ahora, al 5 de noviembre, a 6.25 por ciento. Supuestamente, este nivel de tasas debería ayudar a la recuperación económica. Y ya veremos la reacción gubernamental. La misma presidenta Claudia Sheinbaum ha considerado responsable la decisión del Banxico de bajar tasas para apoyar la recuperación. Aunque habrá que recordar que el mandato constitucional del banco central es preservar el valor adquisitivo de la moneda, y lo logra bajando la inflación. Y este nivel de tasa parece neutral. En fin, ya veremos si la jugada dovish le sale al Banco de México.
