De Iturbides y traidoras
Usted, sus hijas e hijos, todos los ciudadanos, tenemos derechos. Y uno muy importante es el de defendernos de los actos de un gobierno arbitrario, es decir, de gobernantes o autoridades que no respetan nuestro pacto llamado Constitución. Éste fue construido luego del ...
Usted, sus hijas e hijos, todos los ciudadanos, tenemos derechos. Y uno muy importante es el de defendernos de los actos de un gobierno arbitrario, es decir, de gobernantes o autoridades que no respetan nuestro pacto llamado Constitución.
Éste fue construido luego del sacrificio de vidas y esfuerzos contra autoridades que se aferraron al poder, manipulaban el dinero público para comprar votos, beneficiaban a su partido engañando al pueblo, usando a los héroes de la patria para acomodarlos a sus intenciones y que se resistían a ser evaluados, en fin, a sujetarse a la ley.
Imponían gobernadores y no les importaba nuestra seguridad. Bueno, hoy estamos viendo la historia repetirse.
Morena y su gobierno quieren volver a ese pasado oscuro de nuestra historia y si los mexicanos nos descuidamos y no defendemos nuestros derechos, seremos responsables de que los atropellen.
Se trata de evaluar su desempeño por los mecanismos que los propios mexicanos hemos creado y poner en la mesa hechos notorios y públicos, para que se mejoren.
El gobierno impulsa una reforma eléctrica que regresa a México a la era de los monopolios ineficientes y corruptos. Da una vuelta al modelo que impulsó la CFE. Se generará energía contaminante, dañará nuestra salud y encarecerá la luz.
Las empresas que generan electricidad limpia serán afectadas en sus derechos, porque la Constitución permite su participación. Tienen el derecho a defenderse mediante la Ley de Amparo, al igual que usted, si lo que le cobrarán no corresponde con su consumo.
Pero para el ciudadano Presidente, usted y las empresas se convierten en traidores a la patria. En esa valoración pone en un dilema a los mexicanos, porque ahora sabemos que existen patriotas y traidores, y la historia nos dice que a los traidores se les aniquila.
Uno pensaría que no quiso hacer esa connotación, pero existen otros datos en contrario. Busca cambiar la agenda pública, para distraer a sus electores de la crisis por el presunto uso irregular de recursos, desvelado por la Auditoría Superior de la Federación, una instancia del Congreso, cuyo titular impulsó Morena mismo.
El intento se hace aludiendo a los héroes patrios, pero ese es un discurso con el que sólo se engancha el círculo rojo, porque la sociedad en general no sabe quiénes son esos personajes, ni cuando vivieron ni por qué son héroes.
Seamos objetivos, y no soy irrespetuoso: por eso perdió cohesión la revolución rusa, porque las nuevas generaciones estaban muy lejanas de los grandes patriotas.
Ningún gobernante puede pedir a los ciudadanos que renuncien a su derecho a una defensa adecuada, que es un derecho humano. Lo que en los hechos está diciendo es que renunciemos a nuestras garantías constitucionales y universales, so pena de ser considerados traidores.
El problema es ¿a quién se traiciona? ¿A una persona? No creo que haya más cerros de las campanas, pero sí remedos de “Iturbides” compitiendo en elecciones. Continuemos con la observación:
Desde Palacio Nacional se quiere imponer a un candidato al gobierno de Guerrero señalado de presuntos abusos sexuales. La señal es que las víctimas de violencia sexual, en un país en crisis de feminicidios, no importan; sólo el poder. Igual que antes.
¿Serán traidoras las víctimas o las mujeres que busquen usar sus derechos para oponerse?
La pregunta aplica también para las comunidades originarias que defienden sus derechos contra la construcción del Tren Maya y que lograron, vía amparo, una suspensión definitiva contra la ejecución de las obras en los municipios de Mérida, Izamal y Chocholá, en tanto se verifica si la autoridad se apegó a lo establecido en el convenio 169 de la OIT y si se cumplieron todo los formalismos en la autorización de impacto ambiental.
¿Son los pueblos indígenas traidores a la patria?
Se descubre que, a John Ackerman, esposo de una alta funcionaria, el Conacyt le dio 5.8 millones para un estudio social, cuando ha cancelado proyectos científicos vitales. Igual que antes.
Hay consecuencias. Estados Unidos y Canadá anuncian presiones a sus socios, nosotros, si no reducen emisiones contaminantes. Todos vamos a pagar la terquedad de esa ley eléctrica. ¡
La ASF corregirá su revisión a la cancelación del aeropuerto, pero los otros hallazgos hablan de un gobierno que no sabe administrar, desperdicia dinero y ahuyenta la inversión.
Se convocó a un acuerdo por la democracia. Si el piso no es la suspensión voluntaria de una parte de las“mañaneras” no tiene sentido.
Son tiempos de defender el Estado de derecho.
