Hace un par de semanas les hablaba en este mismo espacio sobre la importancia de extremar precauciones durante los festejos y las celebraciones decembrinas, a fin de prevenir brotes masivos de covid, cuya actual variante, ómicron, está avanzando rápido, particularmente en nuestro país.
Desafortunadamente, hoy en día México sigue estando entre los países con mayor número de muertes por coronavirus a nivel mundial y el número de contagios sigue en aumento.
La ómicron, que, de acuerdo con los especialistas, resulta menos letal pero mucho más contagiosa que otras variantes, está poniendo a temblar de nuevo al mundo en torno a un cuarto momento de crisis hospitalaria, pues, aunque su ataque parece no ser mortal como en los inicios del covid, está avanzando rápidamente y nada, ni el esquema de vacunación completo o el haber sido infectado antes, garantiza salir ilesos.
Si bien no hay culpables, pues la forma en la que muta y se mueve el virus no está bajo el control humano, sí hay responsables, pues nosotros mismos podemos evitar brotes desmesurados extremando precauciones y teniendo muy presente que la pandemia continúa, que el hecho de poder reincorporarnos a las actividades o poder retomar nuestra vida cotidiana con mayor libertad no quiere decir que la emergencia sanitaria haya terminado.
No hay nación que pueda sobrevivir detenida por más de dos años, por lo que ya no se puede considerar el cierre de actividades económicas, no obstante, esto representa una doble responsabilidad para todos, sobre todo como sociedad, pues si de verdad queremos que pronto la pandemia nos deje descansar, debemos poner el doble de responsabilidad, cuidarnos para poder cuidar a los demás y, así, ayudar a que los contagios sean menores.
Asimismo, otra amenaza que ya se encuentra presente atentando contra el bienestar social es la ya conocida cuesta de enero, que está golpeando fuertemente a la economía familiar con el aumento de precio en diferentes productos, tales como frutas, legumbres, verduras, abarrotes, papel higiénico, artículos de higiene personal, limpieza, cárnicos, bebidas alcohólicas, saborizadas, la gasolina y el tabaco, y que, de acuerdo con los especialistas, podría ser una de las mayores subidas de precios en 21 años.
Es claro que la situación económica derivada de la pandemia quedó complicada y era de esperarse que esta cuesta de enero se encontrara entre las más severas debido al contexto social que la enmarca, no obstante, debemos ser optimistas y, ante todo, responsables al elegir a dónde destinar el gasto.
En lo que a mí respecta, desde mi función como diputado local y al frente del Partido Verde en la Ciudad de México, estaré muy atento y trabajando en favor de las familias capitalinas que hoy, más que nunca, requieren el apoyo de sus representantes y de su gobierno, porque entre la ómicron y la cuesta de enero la situación se está tornando sumamente difícil y debemos hacer todo lo posible por apoyarlas, particularmente a las más necesitadas.
