Prefiero morir de pie que vivir de rodillas

El suelo de conservación agoniza por el crecimiento irregular de la ciudad.

El suelo de conservación abarca aproximadamente una superficie de la mitad del territorio del Distrito Federal. De todo esto, casi dos terceras partes se ubican en las delegaciones Milpa Alta, Tlalpan y Xochimilco.

Su importancia es tal, que además de ser el hábitat de 2% de la biodiversidad mundial y 12% de especies de flora y fauna de México, sobre todo aporta una serie de servicios ambientales que significan la sobrevivencia de la población que habita en la zona metropolitana de la Ciudad de México.

Entre estos servicios ambientales podemos contar la recarga de los mantos acuíferos (de donde proviene casi 70% del agua que consumimos), la vegetación natural (que proporciona el oxígeno que respiramos a cada momento), las actividades productivas (como la agricultura y la ganadería de la que viven miles de personas), y espacios para la recreación y el sano esparcimiento que tanta falta hace a los habitantes del Distrito Federal.

No obstante todo ello, el suelo de conservación agoniza ante las presiones que ejerce el crecimiento irregular de la Ciudad de México, tolerado por autoridades corruptas y sin escrúpulos que sólo ven a esta zona como botín político.

Derivado de ello es que hemos presentado una serie de propuestas para que las autoridades del Distrito Federal protejan con toda la fuerza de la ley esta vital zona.

De manera concreta, ahora será la Secretaría del Medio Ambiente la encargada directa de la protección, restauración y preservación del suelo de conservación.

Esto es sumamente importante porque sólo esta secretaría cuenta con los elementos, conocimientos y experiencia para realizar dicha tarea, por lo que deberá vigilar que el suelo de conservación no se convierta en parte de la jungla de asfalto que representa la Ciudad de México, y ser un verdadero contrapeso de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), que en los últimos años se ha convertido en un simple desarrollador inmobiliario que regulariza lo ilegal.

Sin duda, ahora la Secretaría del Medio Ambiente de la ciudad jugará un papel trascendental en el desarrollo sustentable del Distrito Federal, por lo que esperamos que esté a la altura del reto, que significa velar por la seguridad de las futuras generaciones de capitalinos.

Finalmente, sólo me gustaría reiterar que sin el suelo de conservación, la vida simplemente no es posible, por eso todos los que la valoramos debemos hacer hasta lo imposible por protegerlo.

Y en ese sentido, yo nunca voy a quitar mi dedo del renglón, prefiero “morir de pie que vivir de rodillas”, tal como lo decía Emiliano Zapata cuando luchaba por la tierra.

Coordinador del Partido Verde

Ecologista de México en la ALDF*

Temas: